La campaña de prevención de

riesgo cardiovascular, “CardioAlert”,

que nació con el

propósito de sensibilizar a la

población sobre la importancia

que supone prevenir las

patologías relacionadas con

las enfermedades del corazón,

ha culminado su itinerario en

Madrid, tras haber visitado,

con el “CardioBus”, 23 ciudades

españolas entre 2004 y

2005 y haber analizado los

factores de riesgo cardiovascular

en más de 10.000 ciudadanos

españoles. Tras la

valoración de los datos obtenidos,

se pueden asociar dos

o más factores de riesgo cardiovascular

en más de la mitad

de los participantes.

De los resultados de la

campaña, el 62,4% de los

participantes ha presentado

uno y dos factores de riesgo

cardiovascular, mientras que

el colectivo con tres factores

representa el 16,8% de los

ciudadanos, y los que no presentan

ningún factor suponen

el 16,4% de los analizados.

Una de las cifras más relevantes

es que el 49% presenta

hipertensión arterial.

También es significativo

que en el

42,1% de los casos

se han detectado

cifras de obesidad

abdominal elevada

y en el 33,2% niveles

altos de colesterol

total. Asimismo,

es destacable que

un 21,8% presenta

niveles altos de

glucemia, mientras

que el tabaquismo

afecta al 15,9% de

los visitantes.

Las enfermedades

cardiovasculares

son la primera causa

de defunción prematura

en España. Durante

2002, las muertes a causa de

enfermedades cerebro y cardiovasculares

fueron 125.827,

lo que supone alrededor de

un 35% del total, según datos

del Instituto Nacional de Estadística

(INE).

La campaña muestra que

la prevención es fácil y eficaz,

y que su aplicación permitiría

reducir en gran medida el número

de defunciones a causa

de estas patologías. Tan sólo

con unos hábitos de vida saludables

y el control de los

factores de riesgo como el tabaquismo,

el sobrepeso o el

sedentarismo, entre otros, es

posible prevenir unas enfermedades

que hoy por hoy

son la principal causa de

muerte en España.

Ciertos factores de riesgo

como la diabetes, el aumento

del colesterol o la hipertensión

sólo pueden ser controlados

mediante el consumo

de medicamentos, siempre

bajo prescripción médica.