De entre las múltiples propuestas

y métodos que

ofrece el mercado para ayudar

a los fumadores a dejar de fumar,

ahora hace su aparición

la técnica denominada aurículomedicina,

que se basa en la

aplicación de rayos láser en

los nervios de las orejas, gracias

a lo cual se consigue que

hasta un 70% de los fumadores

que siguen el tratamiento

logre abandonar este hábito

después de la primera sesión,

según explica el psicólogo Roberto

Casas, uno de los 30 especialistas

en aurículomedicina

que existen en España.

En opinión de Casas, el

principio del que parte esta terapia,

inventada en Francia en

los años 60, consiste en “localizar

en las orejas los desequilibrios

químicos y eléctricos que

se producen en nuestro sistema

nervioso cuando dejamos

de fumar y corregirlos” mediante

el empleo de rayos láser.

De esta forma, se consigue

eliminar el síndrome de

abstinencia que se produce

cuando se deja de fumar y el

paciente puede llevar así una

vida normal. Al eliminar el

“mono” del tabaco es “como

si uno no tiene hambre y ve

comida, si quiere la come, pero

no tiene necesidad de hacerlo”,

explica.

Este experto asegura que

“es posible que la gente deje

de fumar tras la primera consulta

con un mínimo de voluntad”

y garantiza que el 70%

de los fumadores abandonan

el tabaco tras someterse a la

aurículomedicina, una tasa de

éxito muy superior a las demás

terapias existentes. El precio de

una sesión de una hora de aurículomedicina

ronda los 120

euros y 7 de cada 10 fumadores

consiguen dejar el pitillo.