Cirujanos del Hospital Infantil

La Fe de Valencia

han alertado del peligro que

pueden suponer para los niños

pequeños los juguetes

que llevan imanes, ya que la

ingesta accidental de estos

elementos puede provocar

perforaciones en el intestino.

Un problema que no se puede

pasar por alto, puesto que

los juguetes magnéticos están

en auge y son muy atractivos

para los más pequeños.

Los imanes están presentes

en algunos ajedreces y

juegos de mesa, en piezas

que se unen a modo de mecano

para hacer construcciones,

e incluso algunos de ellos

se regalan en bolsas de patatas

fritas. Al ser tragados, se

atraen en el abdomen y perforan

todas las asas intestinales

que se encuentran en medio,

llegando a provocar en

ocasiones hasta una peritonitis,

según el cirujano pediátrico

Carlos Gutiérrez.

“Cuando se ingiere un

imán o varios” a la vez “no pasa

nada y se eliminan por las

heces”, pero “si se ingieren a

diferente tiempo, cuando uno

ha pasado a una parte del intestino

y el otro a otra, hay un

mecanismo de atracción magnética”

entre ellos “que hace

que todos los intestinos que

están entre los dos campos

magnéticos se atraigan y se

peguen. En ese momento, se

produce una necropsis por

compresión, perforaciones en

el intestino e incluso puede

que haya hasta obstrucciones”.

Tras analizar todo el proceso,

sólo queda una conclusión

posible: los juguetes con

imanes son armas muy peligrosas

en el abdomen.

Necesidad de

etiquetas adecuadas

A pesar de la gravedad de esta

situación, no hay que ser

alarmistas pues afortunadamente

no es un problema

muy común. Aun así, ya se ha

dado el suficiente número de

casos en el mundo, en concreto

12, como para recomendar

a los fabricantes o a

las autoridades que etiqueten

adecuadamente estos juguetes

y adviertan en los mismos

del peligro que pueden suponer

los imanes, a juicio de

Carlos Gutiérrez.

Sin pretender ser alarmista,

este especialista aconseja a

los padres acudir a un centro

adecuado y ponerse en manos

de los expertos cuando

comprueben que su hijo se ha

tragado un imán, pues puede

ser peligroso y necesitar cirugía

urgente.

Pero los imanes no

son los únicos

Los imanes no son los únicos

elementos peligrosos en juguetes

para niños. También hay

que tener cuidado con piezas

pequeñas y más concretamente

con las pilas de botón, “que

tienen una cubierta que en

contacto con el ácido gástrico

desaparece y se produce una

perforación por agresión química

del intestino”, asegura el

doctor Gutiérrez. Si no se eliminan

estas pilas en poco

tiempo, “pueden producir perforaciones

en estómago y esófago,

sobre todo”.

También debe prestarse

atención a los juguetes de

plástico, como los pequeños

globos de agua y las ventosas,

que pueden causar una asfixia

en cuestión de minutos, e incluso

los frutos secos pueden

ser causa de ésta. Este peligro

es mucho mayor en niños pequeños,

ya que no tienen una

maduración adecuada de la

glotis, y con mucha frecuencia

los alimentos no pasan al

tubo digestivo, sino que van

directamente a los pulmones.

Para este especialista, lo

mejor es prevenir y quitar del

alcance de niños menores de

tres años frutos secos, juguetes

pequeños y piezas menores

de tres centímetros.

Más información:

www.aefj.es