» Si las medusas están cerca de la playa, lo mejor es permanecer

fuera del agua y lejos de la zona de rompiente.

» Si dentro del agua se ve una medusa, es mejor no confiarse

aunque esté lejos, ya que con la acción de las olas sus

tentáculos se pueden romper y las células de los fragmentos

flotantes pueden seguir activas.

» No se deben tocar

las medusas que se

hallen en la arena,

aunque parezcan

muertas, pues las

células urticantes

se mantienen activas

durante un período

de tiempo; incluso pasear por la orilla puede ser peligroso,

ya que pueden quedar restos de tentáculos en la

arena. Es necesario un periodo de un día de sol para desactivar

las células urticantes localizadas en los fragmentos.

FUENTE: Centro Mediterráneo de Investigaciones Marinas y Ambientales

(CMIMA-CSIC)