Humo de tabaco, aire acondicionado,

polvo, cloro de

piscinas, pantallas de ordenador…

Seguro que en algún momento

ha estado expuesto a alguno

de estos agentes, tan

comunes en nuestra vida diaria.

¿Y qué consecuencias tiene

en nuestros ojos” Todas estas

causas pueden provocar enrojecimiento,

sensaciones de ardor

y cuerpo extraño y cansancio

ocular que, una vez que se

ha determinado su causa no

son preocupantes y no ofrecen

ninguna consecuencia, ya que

son simplemente reacciones a

estímulos del ambiente.

En estos casos no es necesario

aplicar tratamientos

agresivos que, dada la banalidad

del cuadro, podrían ocasionar

efectos más perjudiciales

que la causa en sí. Por este

motivo, es importante evitar la

automedicación. Además, es

vital el consejo del profesional

dada la cronicidad y reincidencia

con que en muchas ocasiones

presentan estos trastornos.

El oftalmólogo y el farmacéutico

evitarán la aplicación

de colirios de fuerte potencialidad

terapéutica y por consiguiente

de arriesgados efectos

secundarios, como por ejemplo

los corticoides.

La prescripción de lavados

oculares junto a lágrimas artificiales,

ausencia de exposición

al agente causante, alimentación

adecuada, suplementos

nutricionales y soluciones oftálmicas

de baja toxicidad son

las principales recomendaciones

terapéuticas en este tipo

de casos.

Pero hay un apartado digno

de destacar: en los últimos

años los problemas visuales

como vista cansada o borrosa,

ojos rojos e irritados y dolores

de cabeza se han multiplicado

como consecuencia del uso de

los ordenadores.

Síndrome visual

del ordenador

Millones de personas en todo

el mundo y de todas las edades

padecen trastornos visuales

relacionados con las pantallas

visuales que la Asociación

Americana de Oftalmología

ha decidido agrupar bajo un

mismo nombre, Síndrome Visual

del Ordenador, que presentan

el 75 por ciento de los

usuarios.

Es importante que el usuario

de pantallas visuales sepa

que no hay evidencia oftalmológica

científica sobre que el

uso prolongado del ordenador

ocasione un daño grave y/o

permanente en la visión. La radiación

del ordenador no

aumenta el riesgo de cataratas

o daño en la retina, ni causa

miopía permanente o hace

que aumente la misma.

No obstante, algunas de

las molestias que acarrea pueden

resultar potencialmente

peligrosas ya que al reducir la

nitidez de visión puede aumentar

el riesgo en la conducción

nocturna al acabar el trabajo.

Los síntomas más frecuentes

que observamos en la consulta

diaria son:

” Miopía temporal: se

reduce el enfoque de los objetos

que se encuentran a distancia

después de haber usado

el ordenador, efecto que

puede durar varias horas. Así,

muchos miopes piensan que

su miopía ha aumentado,

cuando realmente es el ordenador

el que provoca este falso

síntoma.

” Sensación de fatiga visual,

de sequedad, visión borrosa,

irritación ocular, ojo rojo

o lloriqueo. Los ojos se vuelven

más sensibles.

” Dolores de cabeza, de

nuca y espasmos musculares.

Estas indeseables molestias

pueden desencadenarse tras

haber pasado tan sólo entre

treinta minutos y una hora delante

del ordenador.

Prevención

El oftalmólogo, en primer lugar,

debe corregir cualquier

defecto de graduación, aunque

sea pequeño, principalmente

el astigmatismo, y lo

hará con unas gafas adecuadas

tanto en su corrección como

en la distancia en que deben

ser usadas. Puede ser que

si el defecto es pequeño se

prescriban únicamente para el

ordenador. Precisamente en

estos casos es cuando la alineación

de los ojos con la pantalla

debe ser óptima.

Así mismo debe realizarse

un examen general de los

ojos para excluir otras causas

de irritación ocular que pueden

contribuir a agravar el

cuadro: alergias, película lagrimal

deficiente, inflamación

de los párpados, desmaquillaje

insuficiente, conjuntivitis

crónicas, etc.

Otro consejo es “hacer

descansos” periódicos (cada

media hora), levantando los

ojos de la pantalla y tratando

de enfocar los objetos lejanos,

por ejemplo a través

de una ventana. Se debe

además relajar la nuca y la

espalda.

Hay que hacer especial

hincapié en parpadear más.

Un parpadeo normal es de 22

veces por minuto. al leer la

frecuencia baja a 10 veces

por minuto, pero delante de

un ordenador los ojos sólo

parpadean 7 veces cada minuto,

lo que contribuye a una

mayor evaporación de la lágrima

y a que aumente la sequedad

ocular. Por ello es necesario

el uso de lágrimas

artificiales para aumentar la

lubricación. El uso de gotas,

preferentemente sin conservantes,

suaves, puede ayudar

mucho en estos casos.

Por otro lado, la toma de

medicamentos homeopáticos

en caso de molestias importantes

que acompañan a ojos rojos,

cefaleas y espasmos de la

acomodación frente al ordenador

es muy efectiva, aparte de

que la homeopatía puede cubrir

todas las patologías adyacentes

oculares que se presentan

en estos casos así como al

paciente en su totalidad. Así

lograremos no sólo una adecuada

salud visual sino un óptimo

estado de la misma.

Dra. Mariví Pérez Hernández

Oftalmólogo y Homeópata

www.homeovision.com

www.oftalperez.com

El médico y el farmacéutico

pueden aconsejarle sobre el

tratamiento homeopático

frente a la fatiga ocular y su

administración.