Hay una cuestión que se repite

constantemente en las llamadas

“dietas disociadas”: no importa

cuánto se coma, lo importante

es no mezclar alimentos. Pero,

según la Sociedad Española de

Nutrición Básica y Aplicada, nada

más lejos de la realidad. Por

suerte, nuestro cuerpo se encuentra

dotado de enzimas capaces

de digerir los alimentos

juntos o separados sin disminuir

su actividad o eficiencia.

No hay que olvidar que cuanto

más variada es una comida

más nutrientes tiene. De hecho,

la razón por la que algunas

personas pierden peso con

este tipo de dietas no es por

no mezclar alimentos sino porque

terminan comiendo menos

al convertirse la alimentación

en algo monótono y aburrido.