Por cada gramo de sal menos

en la dieta diaria se podrían

producir 250.000 casos

menos de enfermedad cardiaca

y se evitarían más de 200.000

muertes en una década, según

un estudio de la Universidad de

California en San Francisco. Según

los investigadores, una reducción

de 3 gramos diarios en

el consumo de sal daría lugar a

un 6 por ciento menos de nuevos

casos de enfermedad cardiaca,

un 8 por ciento menos

de infartos de miocardio y un 3

por ciento menos del número

de muertes.

La Organización Mundial

de la Salud (OMS) recomienda

tomar no más de cinco gramos

de sal por persona y día. En este

sentido, con el objetivo de

conocer el consumo medio de

sal en España y cuáles son sus

principales fuentes el Ministerio

de Sanidad y Consumo ha

anunciado recientemente un

plan para reducir este ingrediente

de las mesas de los españoles.

“Analizaremos los alimentos

más consumidos por

los españoles para conocer su

contenido en sal y evaluar cuál

puede ser la repercusión para la

dieta de modificar los niveles

de este ingrediente”, afirmó el

Ministro de Sanidad, Bernard

Soria, durante la III Convención

NAOS (Nutrición, Actividad física

y prevención de la Obesidad).

“Más de la mitad de los

casos de enfermedad isquémica

cardiaca y de enfermedad

cerebrovascular se deben a una

presión arterial elevada. Y uno

de los principales factores que

influyen en la hipertensión es la

dieta”, ha explicado el Ministro,

quien ha recordado que la prevalencia

de la hipertensión arterial

entre los españoles se sitúa

en torno al 35%, aunque

aumenta en con la edad. El

principal propósito de este plan

de acción contra la sal es combatir

estas patologías.