El Secretario General de Sanidad,

José Martínez Olmos, ha

afirmado que prefiere un paciente

“informado” a uno que

no lo esté, pese a ser “más incómodo

de tratar” por un “exceso

de información sobre la

enfermedad” que padece.

Según sus palabras, en la

Unión Europea “se percibe un

cambio social” que condiciona

la información de los ciudadanos

y, en particular, de los

conceptos que tienen que ver

con la salud. Este cambio es

debido a un “desarrollo” social,

con una sociedad cada

vez más “formada y capacitada”,

y también por una sociedad

más “informada” y con

“más posibilidades de informarse

que nunca”, aseguró.

Estos cambios posibilitan

tener información sobre problemas

de salud y “cambian”

la relación entre médico y paciente.

Antes, el médico era

visto como la “figura profesional,

con conocimientos profundos”,

y el paciente “sólo era

el afectado, desconocedor de

la información”. Ahora, cada

vez hay más pacientes “supuestamente

informados” que

“se plantean una relación con

el médico más exigente”.