MADRID (EUROPA PRESS)

En la última década se ha avanzado en muchos aspectos en la atención de los bebés prematuros, las posibilidades de supervivencia, con o sin secuelas, “ha mejorado de manera espectacular”, explica el jefe de Servicio de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el doctor Antonio Losada Martínez, quien afirma que a partir de la semana 29 o 30 de gestación las posibilidades son “altísimas”.

“En casi cualquier niño por encima de las 29 o 30 semanas de gestación las posibilidades de supervivencia son altísimas, casi del 100%, y con muy pocas secuelas o sin ninguna. El problema está en el gran prematuro donde quedan cosas por aprender”, afirma Losada, con motivo del comienzo este miércoles del XXV Congreso de Neonatología y Medicina Perinatal.

Si hay algo que es “una pequeña lacra”, es que “sigue aumentando el número de los grandes prematuros”, probablemente “por la vida que llevamos, la elevada edad materna y la utilización de técnicas de fecundación ‘in vitro'”. No obstante, “es cierto que cada vez tiene menos riesgo ser prematuro, aunque lo mejor es no serlo”.

En cuanto a las secuelas, lo que más le preocupa al médico a la hora de atender a estos niños es que no puedan realizar una vida normal. “Sobre todo las secuelas neurológicas, evitar los retrasos mentales y parálisis cerebrales o la ceguera, que son secuela que impiden hacer una vida normal”, afirma en una entrevista a Europa Press.

Según los datos de esta organización en Europa unos 500.000 bebés nacen prematuros cada año, de ellos unos 29.000 lo hacen en España. En el caso de los grandes prematuros, estos nacimientos representan un porcentaje que oscila entre el 1,5 y el 1,8 por ciento del total de nacimientos.