Juanjo Sánchez, Palma de Mallorca.- El Tribunal Supremo, en una sentencia de 20 de mayo de 2003 notificada la última semana de junio, acaba de dar definitivamente la razón al Colegio Oficial de Médicos de Baleares (COMIB) en el litigio creado tras la denegación por parte de la organización médica de una baja solicitada por un colegiado, médico estomatólogo, en el año 1995. Este médico alegó como motivo de solicitud de la baja que se hallaba en situación de alta en el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Baleares.

El COMIB, mediante una resolución, le denegó la baja solicitada, argumentando que el solicitante era médico y que los Estatutos Colegiales y la propia Ley impone la obligación a todos los médicos, sin excepción alguna, de estar colegiados en el Colegio de Médicos.

La denegación de baja del Colegio balear fue recurrida por el interesado ante el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB), que le dio la razón. Aún así, el asesor jurídico del COMIB, Joan Mir, recuerda que "nosotros mantuvimos que el TSJB se había equivocado en su sentencia, que no era correcta o ajustada a derecho, y por eso la recurrimos ante el Tribunal Supremo, que finalmente nos ha concedido íntegramente la razón por todos los motivos del recurso", señalando en definitiva que los estomatólogos son médicos y que por tanto deben estar colegiados, obligatoriamente, en el colegio que les es natural, que es el colegio de médicos y no deben estarlo en el colegio de odontólogos.

El asesor jurídico del COMIB resalta que la sentencia del Alto Tribunal "viene a incidir" en otra sentencia dictada por el Tribunal Supremo en septiembre de 2001, fallo que señalaba que "el principio de colegiación única, en relación con el de colegiación obligatoria, impide la existencia de una duplicidad de colegios para la misma profesión". Aún así, "esto no parece impedir que los médicos estomatólogos puedan simultáneamente adscribirse, con carácter voluntario, a los colegios de odontología". Sin embargo, el fallo dejaba claro que su afiliación obligatoria es en el colegio de médicos, por lo que la sentencia de 2001 anulaba en parte la norma de los odontólogos.

El recurso de casación interpuesto por el Consejo de Odontólogos contra esta sentencia fue rechazado por la Sala de lo Contencioso-administrativo del Supremo el pasado 29 de enero de 2003, por lo que desde esa fecha es firme la sentencia del Supremo de 2001.

La última sentencia del Supremo, de mayo de 2003, es a juicio de Mir "importante y novedosa" porque un caso similar al dado en Baleares nunca había sido examinado, la petición de baja del colegio de médicos de un estomatólogo alegando ser un colegiado del Colegio de Odontólogos. El fallo del Supremo de mayo de 2003 supone "un cambio sustancial", según el asesor jurídico del COMIB, quien señala además que el Supremo justifica su cambio de doctrina frente a los precedentes que había con anterioridad alegando que desde el año 1986, fecha en que se promulgó la Ley de Odontología y se creó esta nueva profesión, "desde ese momento los odontólogos pasaron a ser una profesión independiente por completo y sin nada que ver con los estomatólogos", explica.

El representante jurídico del Colegio de Médicos de Baleares considera que "la resolución del Supremo sienta una doctrina que es de aplicación no sólo en el Colegio de Médicos de Baleares, sino en todos los colegios de médicos de España y en los Colegios de Odontólogos y Estomatólogos, que pronto deberán dejar de denominarse de estomatólogos, porque no es el colegio propio de estos profesionales".