Las personas con VIH que empiezan a tomar la terapia antirretroviral (TAR) en las primeras fases de la infección consiguen un largo periodo de supresión del VIH sin TAR tras recibir dos anticuerpos ampliamente neutralizantes contra el VIH (bNAb), según un pequeño estudio publicado este miércoles en la revista científica ‘Nature’.

Los resultados sugieren que la terapia combinada de bNAb podría ofrecer una futura alternativa a la terapia antirretroviral diaria para las personas que viven con el VIH. La investigación fue llevada a cabo por científicos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID, por sus siglas en inglés), en colaboración con otros investigadores estadounidenses y canadienses.

Aunque los antirretrovirales orales son muy eficaces para mantener los niveles de VIH bajo control, a algunas personas seropositivas puede resultarles difícil seguir un régimen de medicación diario. Además, los medicamentos pueden presentar efectos secundarios a largo plazo por su uso de por vida y crear la posibilidad de que se desarrolle un virus resistente a los medicamentos.

Resistencia a los antirretrovirales

En investigaciones anteriores, los bNAb individuales sólo mostraron un éxito limitado a la hora de mantener bajos los niveles del virus, en parte porque el VIH resistente a los bNAb ya existía o había surgido en el individuo. Para solucionar este problema, los investigadores probaron una combinación doble de bNAb (llamados 3BNC117 y 10-1074) que se dirigen a diferentes partes de la superficie del VIH.

Los investigadores realizaron un ensayo clínico de dos partes entre septiembre de 2018 y enero de 2021. La primera fue un ensayo de fase 1 aleatorizado y controlado con placebo en el que participaron 14 personas con VIH.

Estos pacientes habían iniciado la terapia antirretroviral durante la fase inicial de su infección. Se les retiraron los antirretrovirales poco después de recibir la primera infusión de la combinación de bNAb o del placebo. Los participantes recibieron hasta ocho infusiones de bNAb o placebo (dos en el primer mes y una mensual a partir de entonces) durante 24 semanas. Los niveles de VIH y los recuentos de células T CD4 se midieron cada dos semanas.

Objetivos y resultados del estudio

El objetivo del estudio era comprobar si el tratamiento con los bNAb podía suprimir el VIH en ausencia de TAR. Ninguno de los siete participantes que recibieron el tratamiento con bNAb tuvo que reiniciar la terapia antirretroviral antes de las 28 semanas posteriores a la infusión, en comparación con seis de los siete participantes que recibieron placebo. La mediana del tiempo de ausencia de antirretrovirales fue de 39,6 semanas (grupo de bNAb) y 9,4 semanas (placebo), respectivamente.

La segunda parte del estudio consistió en infusiones de bNAb en un grupo de 5 participantes del estudio que no tomaban TAR pero que seguían manteniendo niveles bajos de VIH. En este grupo más pequeño, sólo dos de los cinco participantes del estudio mantuvieron la supresión completa del virus durante una media de 41,7 semanas tras las transfusiones de bNAb.

Los autores señalan que la combinación de bNAb fue ineficaz para suprimir el VIH si los participantes albergaban un virus resistente a uno o a ambos anticuerpos experimentales antes de recibir las infusiones.

Según los autores, la presencia de un VIH resistente a los anticuerpos preexistentes supone un gran reto de cara al futuro. No se produjeron problemas de seguridad en el estudio, y las infusiones fueron bien toleradas.

Los autores del estudio concluyen que la terapia combinada de bNAb puede ser muy eficaz para suprimir el VIH en ausencia de tratamiento antirretroviral durante periodos prolongados, siempre que el virus resistente a los anticuerpos no esté presente en el momento en que los individuos comienzan el tratamiento con anticuerpos.

En cualquier caso, apuntan que se necesitan estudios más amplios para confirmar los resultados. Pero a medida que se disponga de bNAb de nueva generación con mayor potencia y durabilidad, "hay motivos para creer que la administración poco frecuente (es decir, dos veces al año) de dichos anticuerpos, posiblemente junto con un fármaco antirretroviral inyectable de acción prolongada, podría conducir a la supresión del VIH sin TAR durante periodos prolongados (años) en individuos infectados", remachan los autores.