El investigador sueco Svante Pääbo ha sido distinguido con el Premio Nobel de Medicina o Fisiología 2022. En concreto, por sus descubrimientos sobre "los genomas de homínidos extintos y la evolución humana”. Así lo ha anunciado este lunes el Instituto Karolinska de Suecia.

Pääbo fue el primer científico que secuenció el genoma del neandertal, pariente extinto de los humanos actuales. El investigador consiguió secuenciar una región de ADN mitocondrial de un trozo de hueso de hace 40.000 años. Esto supuso tener la secuencia de un pariente extinto. Las comparaciones con humanos y chimpancés contemporáneos demostraron que los neandertales eran genéticamente distintos.

De la misma forma, estos estudios mostraron que las secuencias de ADN de los neandertales eran más similares a las de los humanos contemporáneos procedentes de Europa o Asia que a las de los humanos contemporáneos procedentes de África. Esto significa que los neandertales y los ‘Homo sapiens’ se cruzaron durante sus milenios de coexistencia.

Svante Pääbo también realizó el descubrimiento de un homínido hasta entonces desconocido, Denisova. Los resultados demostraron que la secuencia de ADN era única en comparación con todas las secuencias conocidas de neandertales y humanos actuales. Pääbo había descubierto un homínido desconocido hasta entonces, que recibió el nombre de Denisova por la cueva donde fue descubierto.

Así, los hallazgos de Svante Pääbo han generado, por tanto, una nueva comprensión de la historia evolutiva del ser humano: en la época en que el ‘Homo sapiens’ emigró de África, al menos dos poblaciones de homínidos extinguidas habitaban Eurasia.

Trayectoria de Svante Pääbo

Pääbo nació en 1955 en Estocolmo (Suecia). Defendió su tesis doctoral en 1986 en la Universidad de Uppsala y fue becario postdoctoral en la Universidad de Zúrich (Suiza) y posteriormente en la Universidad de California, Berkeley (Estados Unidos).

En 1990 se convirtió en profesor de la Universidad de Múnich (Alemania). En 1999 fundó el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania), donde sigue en activo. También es profesor adjunto en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (Japón). En 2018, Pääbo recibió el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

La investigación de Pääbo también ha dado lugar a una disciplina científica totalmente nueva: la paleogenómica. Tras los descubrimientos iniciales, su grupo ha completado el análisis de varias secuencias genómicas adicionales de homínidos extintos.

El año pasado el Nobel de Medicina o Fisiología recayó en los investigadores David Julius y Ardem Patapoutian. Estos fueron los descubridores de los receptores celulares que los humanos usan para sentir la temperatura y el tacto. Los galardones, dotados con 10 millones de coronas suecas (900.000 dólares) por categoría, se entregarán en el aniversario de la muerte de Nobel el 10 de diciembre.