El Ministerio de Sanidad hizo públicas ayer las listas de espera de quirúrgica (LEQ) y de primeras consultas externas (LECE) a junio de 2021.Tras darse a conocer, la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha reclamado «actuar con urgencia» ante la situación de las listas de espera. Según los mismos, estas reflejan “un panorama extremadamente preocupante». En concreto, la situación de las listas de espera ponen de relieve que no se ha conseguido atender a los pacientes no atendidos durante las sucesivas olas de la pandemia.

La lista de espera LEQ ha incrementado el tiempo de demora y el porcentaje de espera más de 6 meses respecto a junio de 2019, el último registro comparable antes de la pandemia. La LEQ ha aumentado en 6 días el número de días de demora media y el porcentaje de quienes esperan más de 6 meses ha aumentado 3,1 puntos. Por otro lado, detallan que el número de entradas en LEQ fue de 111.00 personas menos en el primer semestre de 2021 y 459.000 menos en 2020.

En cuanto a la situación de las listas de espera por comunidades autónomas, hay notables diferencias. La que presenta mayor tiempo de demora es Castilla-La Mancha (189 días) y la que menos País Vasco (62 días).

Respecto a la lista de espera de primeras consultas externas, se observa  una ligera disminución en cuanto al número de días de demora respecto a junio de 2019. Sin embargo, FADSP matiza que los datos estarán sesgados por la aparición de grandes demoras en las citaciones en Atención Primaria.

La situación de las listas de espera desde la Privada

Por su parte, la Alianza de la Sanidad Privada Española incide en la necesidad de sumar toda la capacidad del sector sanitario para abordar la situación de las listas de espera. Si bien las cifras generales difundidas por el Ministerio de Sanidad son similares a los niveles anteriores a la pandemia, son notablemente peores si la comparativa se traslada a 2018, advierten. En junio de ese año había 584.018 pacientes esperando una operación. Otra problemática es la disparidad de tiempos de espera entre regiones. Un aspecto que también se viene advirtiendo desde ASPE y que sitúa en una injusta desigualdad a la ciudadanía española.

Ante esta situación, insisten en que la complementariedad de los recursos sanitarios públicos y privados es una herramienta clave de gestión. Así, gracias a la flexibilidad y naturaleza de recurso estratégico del sector de la provisión sanitaria permite avanzar hacia una operatividad eficiente para integrar toda la capacidad del país en materia de salud.