La tarjeta sanitaria europea es un documento gratuito, unipersonal e intransferible que acredita el derecho de su portador a recibir atención médica pública en los países de la Unión Europea y otros adheridos al Espacio Económico Europeo. Por tanto, es muy recomendable hacértela en caso de que vayas a viajar por Europa. En este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre esta tarjeta, incluyendo su cobertura y cómo solicitarla.

Tarjeta sanitaria europea: qué cubre

Esta tarjeta permite acceder a la atención sanitaria pública durante la estancia temporal en cualquiera de los 27 estados miembros de la Unión Europea, además de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, en las mismas condiciones y al mismo coste que las personas aseguradas en ese país. Las prestaciones cubiertas incluyen, por ejemplo, las dispensadas en relación con enfermedades crónicas o ya existentes, así como las relacionadas con un embarazo y un parto.

Tarjeta sanitaria o seguro de viaje

La tarjeta sanitaria europea no es una alternativa al seguro de viaje. Esto quiere decir que no cubre la asistencia sanitaria privada ni costes tales como el vuelo de regreso al país de origen o sustracción de pertenencias. Tampoco cubre gastos si se viaja con la finalidad expresa de recibir tratamiento médico. Tampoco garantiza la gratuidad del servicio (en algunos países se paga).

¿Cómo solicitarla?

La solicitud de la tarjeta puede hacerse online a través de esta página de la Seguridad Social: https://tramites.seg-social.es/acceso/tarjeta-sanitaria-europea.html. Te la enviará directamente a tu domicilio en pocos días. Se envía a la dirección registrada en la Seguridad Social, pero si necesitas que la manden a otra dirección, puedes hacerlo.

¿Hay que pagar por la tarjeta sanitaria europea?

No. La solicitud de la tarjeta es un trámite gratuito de la Seguridad Social. Tanto solicitar como renovar la tarjeta sanitaria europea es gratis. No obstante, en internet hay algunas páginas ajenas al Ministerio de Trabajo que actúan como gestorías online y que cobran por este trámite. El importe va de los 9,95 a los  59 euros.

Desde el Centro Europeo del Consumidor en España  advierten de la confusión que pueden crear estas webs al cobrar por la tarjeta, un trámite que es gratis.

Algunas de estas páginas acumulan varias denuncias, aunque ninguna de ellas se ha saldado con sentencia condenatoria. Los argumentos en contra de estas páginas se basan en que se trata de publicidad desleal y que, por ser engañosa, puede inducir al error en el usuario.