La eficacia de la proloterapia con glucosa hiperosmolar intratendinosa en el tendón de Aquiles guiada por ecografía lo pone de manifiesto un estudio publicado en la revista Radiología. Incluso, los autores apuestan por la introducción de un paso previo de hidrodisección del paratendón con lidocaína en pacientes con tendinosis
aquílea crónica resistente a la fisioterapia, como nueva técnica de tratamiento segura, económica e indolora.

Tendinosis aquílea

La tendinosis aquílea es una patología muy frecuente que afecta tanto a la población sedentaria como a la que hace ejercicio. Es una patología donde los tendones sufren lesiones a consecuencia del “microtrauma repetitivo”. Lo que significa que se mantiene en el tiempo una exigencia extraordinaria sobre las estructuras tendinosas, superando su capacidad de reparación e impidiendo una adecuada recuperación.

Esto ocurre por diferentes causas, el sobrepeso (44,9 % de hombres y un 30,6 % de mujeres padecen sobrepeso, según el INE2), la cantidad de horas de pie (profesiones como camareros, peluqueras, limpieza, etc.) y en las personas que practican deportes donde la carrera es un factor clave, como el fútbol, baloncesto, atletismo, tenis, pádel, etc.

"Los pacientes con tendinosis aquílea refieren con frecuencia que han sufrido varias recaídas a lo largo de su vida, cada vez con mayor dolor y mayores dificultades para controlarlo. Precisamente este mecanismo de daño, consolidación y nuevo daño al reanudar la actividad física diaria favorece la lesión y, de este modo, contribuye a la degradación de la matriz extracelular y a los cambios en la composición del colágeno de la fibra tendinosa, lo que provoca una afectación biomecánica del tejido", explica el Dr. Adán Bello Báez, miembro de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) y autor del artículo en la revista Radiología. "¿Puede tratarse la tendinosis aquílea de forma eficaz con lidocaína e infiltraciones de glucosa y, de ser así, es duradero su efecto? Estudio observacional longitudinal en 27 pacientes consecutivos".

Tratamiento percutáneo

El tratamiento percutáneo de la tendinosis aquílea con proloterapia según el protocolo diseñado por el Dr. Bello implica el uso de tres técnicas: hidrodisección del paratendón con lidocaína, punción seca de los focos de degeneración tendinosa -tendinosis- y por último la administración de solución irritante hiperosmolar a base de suero glucosado y anestesia dentro de los focos de tendinosis. Es una técnica segura, barata y prácticamente indolora que da lugar a una reducción progresiva de los nuevos vasos sanguíneos que han entrado en el tendón debido a la degeneración de este, y lo que es más importante, reduce el número de terminaciones nerviosas que acompañan a esos vasos (Vasa nervorum) y que se cree que son los responsables últimos de despertar dolor en dichos pacientes. Esto provoca una disminución significativa de la percepción del dolor en reposo, con la actividad física diaria y durante el ejercicio moderado, que se mantienen con el tiempo.

El objetivo de esta nueva técnica es reducir el dolor intenso en los pacientes con tendinosis aquílea, no solo al realizar ejercicio moderado, sino también en sus actividades diarias e incluso en reposo intentando una regeneración duradera del tejido dañado, para que el paciente pueda retomar las actividades profesionales o deportivas que realizaba antes de padecer esta patología.