E.P.- La introducción de técnicas de ahorro de sangre, como pedir al propio paciente que done sangre antes de una intervención quirúrgica o recuperar la sangre durante la operación, puede llegar a reducir las transfusiones en un 70 por ciento, según ha explicado a la coordinadora de transfusiones del Hospital de La Esperanza de Barcelona, Elvira Bisbe.

Dicha especialista participó recientemente en el X Simposio de Anestesiología y Reanimación Terapéutica y del Dolor celebrado en Barcelona. En esta reunión, anestesistas procedentes de hospitales de toda España debatieron sobre las posibilidades de extender y ampliar a todos los centros programas específicos para impulsar el ahorro de sangre. El Hospital de La Esperanza de Barcelona impulsó hace años un programa de estas características en el área de Cirugía Ortopédica, y que en Cataluña también se aplica en otros hospitales como el Vall d’Hebron. Según la doctora Bisbe, las técnicas de ahorro de sangre se utilizan además en las áreas de Cirugía cardiaca, aunque también en Ginecología y Urología.

Para ahorrar sangre procedente de donaciones, antes de la intervención quirúrgica, el anestesista puede aconsejar al paciente que deje de consumir una semana antes de la operación, fármacos que alteren la coagulación de la sangre. Otro mecanismo es aconsejar al enfermo que haga donación de sangre o estimular la creación de glóbulos rojos mediante un tratamiento.

Durante la intervención, los anestesistas tienen la posibilidad de aconsejar el uso de fármacos antifibrinolíticos que potencian la coagulación y disminuyen la hemorragia del paciente que se somete a la operación, así como la aplicación de un sistema, denominado ‘cell saver’ que recupera la sangre que pierde el enfermo y la vuelve a bombear hacia el organismo.