Obtener información muy detallada de varios genes de forma simultánea ya es posible gracias a la tecnología de secuenciación masiva NGS (Next Generation Sequencing, por sus siglas en inglés). Este avance es especialmente relevante para los pacientes que presentan un cáncer de pulmón porque conocer cuál es exactamente la alteración molecular o la traslocación implicada permite el tratamiento con una terapia dirigida.

Aunque todavía esta tecnología no está implementada en España de forma sistemática para uso clínico, sí existen profesionales de que recientemente han formado a patólogos y biólogos moleculares europeos en Madrid acerca de las posibilidades de la NGS, compartiendo su experiencia en la aplicación clínica de esta técnica.

En concreto, una de las principales ventajas de la tecnología NGS es que permite estudiar hasta miles de alteraciones moleculares en cientos de genes a través de un solo proceso. Dichas alteraciones pueden ser tanto mutaciones como amplificaciones o  traslocaciones.  Esta tecnología puede emplearse en cualquier tipo de tumor pero su utilización es especialmente relevante en el cáncer de pulmón debido a la elevada probabilidad de encontrar una diana terapéutica.

En este sentido, el doctor Fernando López-Ríos, director del Laboratorio de Dianas Terapéuticas del Grupo HM Hospitales y profesor titular de la Universidad CEU San Pablo, considera "la probabilidad de encontrar dianas terapéuticas varía mucho de unas neoplasias a otras. En este sentido, el cáncer de pulmón es uno de los mejores ejemplos de éxito ya que en más de la mitad de los pacientes podríamos encontrar alteraciones que pueden intentar tratarse con un tratamiento dirigido".

El estudio genético a través de la NGS comienza con la evaluación de la muestra por un anatomopatólogo para confirmar que es adecuada para el análisis. Después tiene lugar la extracción de ADN y ARN, que posteriormente son sometidos a multitud de procedimientos que están encaminados a permitir secuenciar múltiples regiones dentro de los mismos. Después de obtener los resultados de la secuenciación propiamente dicha, estos se contextualizan con la información clínica, anatomopatógica y con la evidencia científica disponible.

Como paso final, el doctor López-Ríos explica "esta última etapa tiene lugar en una reunión formal con la participación de los anatomopatólogos y biólogos moleculares implicados, que denominamos Comité de tumores molecular". Y añade "por lo tanto, en la utilización de esta técnica sigue siendo fundamental la colaboración entre las diferentes especialidades implicadas en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón."

Como en la utilización de otras técnicas, la muestra tanto si es tejido procedente de una biopsia o sangre (la denominada biopsia líquida) debe contener suficiente ADN tumoral para ser analizada.

Dianas terapéuticas en cáncer de pulmón

Actualmente son muchas las vías que se conocen para tratar el cáncer de pulmón de forma personalizada como EFGR, KRAS, ROS1 y ALK, entre otras. En este sentido el doctor López-Ríos señala "la identificación de pacientes con cáncer de pulmón portadores de una determinada característica genética y el descubrimiento de medicamentos específicos que actúen sobre la misma, permite ofrecer a estos pacientes un tratamiento que contribuye a un mejor pronóstico".

Precisamente, la vía ALK ha sido una de las últimas en incorporarse a la posibilidad de tratar el cáncer de pulmón de manera personalizada. La alteración en el gen ALK (kinasa del linfoma anaplásico) es el biomarcador que determina la posibilidad de tratamiento con crizotinib. Mediante la determinación de ALK, se identifican aquellos pacientes con más posibilidades de beneficiarse de este tratamiento dirigido.

Cuando la vía ALK se inhibe, se bloquea un importante mecanismo de crecimiento tumoral, así como vías de supervivencia de las células tumorales. Este hecho puede conducir a la estabilización o a la regresión de tumores. Aproximadamente, entre el 3,5 y el 5 por ciento de los tumores de cáncer de pulmón de célula no pequeña son ALK positivos.

Como conclusión, el doctor López-Ríos comenta que "se trata de una alteración poco frecuente, pero cualquier paciente con cáncer de pulmón de célula no pequeña es susceptible de tener este reordenamiento independientemente de la histología, hábito tabáquico, edad o género por lo que se debería considerar estandarizar la determinación sistemática de este biomarcador debido al beneficio clínico en los pacientes ALK positivos".