La posibilidad de que el virus del ébola se extienda es “extremadamente real” si no se actúa para controlar el brote en el Congo, según ha informado David Gressly, coordinador especial de la respuesta de Naciones Unidas frente al ébola en el este de República Democrática del Congo (RDC) en una entrevista concedida a la emisora británica BBC. Además, este experto ha hablado de la necesidad de poner el brote “bajo control” y ha lamentado la falta de fondos que ha limitado la respuesta ante el virus.

Gressly se ha mostrado partidario de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declare el brote como una emergencia de salud pública internacional para impulsar la respuesta al brote. También ha señalado que es necesario incrementar las tareas de vigilancia, identificación de los contactos y mejorar la confianza entre las comunidades “para evitar tener que perseguir el virus durante los próximos meses”.

La decisión de la OMS se ha producido durante una reunión de emergencia convocada tras conocerse el caso detectado en la ciudad de Goma, de dos millones de habitantes, que se encuentra cerca de la frontera con Ruanda.

La OMS registra casi 1.700 fallecimientos

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, ha manifestado que “si bien no hay pruebas aún de una transmisión local del ébola en Goma, RDC o Uganda, estos eventos representan una preocupante expansión geográfica del virus”. El Ministerio de Salud del Congo ha informado de la aparición de un total de 2.522 casos, de los que solo 94 se consideran probables, así como 1.698 muertes provocadas por el brote.

La última vez que el organismo de salud mundial declaró una emergencia internacional relacionada con el virus del ébola fue durante la crisis de 2014-2016 en África occidental, que costó la vida a más de 11.000 personas. La designación de emergencia internacional significa que el brote actual necesita un mayor nivel de vigilancia global y movilización para contener su propagación.