E.P.- El Servicio Británico Nacional de Salud ha adoptado recientemente la terapia cognitiva como tratamiento válido para la esquizofrenia, una enfermedad que, en ocasiones, no ha logrado responder a fuertes tratamientos con fármacos.

Un grupo de investigadores de las Facultades de Medicina de las Universidades Guy’s, King’s y St Thomas, y del Instituto de Psiquiatría de Londres (todos en el Reino Unido) describen el nuevo enfoque en la reunión anual que la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia mantiene en Denver (EE.UU.).

Los especialistas señalan que la magnitud del efecto de esta terapia es parecida a los efectos de los más avanzados medicamentos antipsicóticos, con una media de reducción de los síntomas de entre un 20 por ciento y un 40 por ciento, y sin los efectos secundarios que este tipo de medicamentos suelen causar.

La terapia cognitiva ayuda a los pacientes con esquizofrenia a identificar los pensamientos negativos que dirigen sus emociones. Según los autores de los últimos estudios presentados, se trata de "un proceso conjunto de indagación, en el que el terapeuta y el paciente analizan en conjunto nuevas formas de pensar y de comportarse".

Los resultados presentados contrastan con otros estudios que apuntan a una vulnerabilidad genética de la esquizofrenia. "Desde la perspectiva de la educación sobre el estigma que hay contra la enfermedad mental, nuestros hallazgos indican que la esquizofrenia no es el resultado de una extraña aberración, sino simplemente el resultado de una compleja asociación de elementos comunes", agregan los autores del presente estudio.