La terapia cognitivo conductual (TCC) es una de las intervenciones más utilizadas con eficacia demostrada en esquizofrenia, sobre todo, en los primeros episodios psicóticos.

Los fundamentos de la TCC establecen que las estructuras y esquemas cognitivos de cada uno de los individuos modelan la forma en la que éstos se comportan e interaccionan con su entorno.

En el caso de la esquizofrenia, la TCC supone un enfoque colaborativo en que el paciente mejora sus pensamientos disfuncionales y sus comportamientos. Se intenta que el paciente alcance una mayor comprensión de los síntomas que experimenta y que los enmarque en un contexto de realidad, reestructurando los síntomas disfuncionales mediante pruebas de realidad.

La terapia cognitivo conductual puede ser una aproximación efectiva en el tratamiento de síntomas positivos y negativos de la psicosis, incluso podría contribuir a la reducción de recaídas. Esta terapia ayudaría a entender y dar sentido a las experiencias psicóticas.

Indicaciones

Se debe ofrecer como opción terapéutica a las personas con esquizofrenia con síntomas positivos persistentes; es decir, cuando los síntomas positivos responden de forma lenta al tratamiento (NICE).

También se considerará como opción de tratamiento para ayudar a desarrollar conciencia de enfermedad (NICE). Los tratamientos deben tener una duración de al menos seis meses e incluir más de diez sesiones planificadas (NICE), ya que los tratamientos largos son significativamente más efectivos que los cortos. Los tratamientos cortos pueden mejorar los síntomas depresivos, pero es poco probable que mejoren los síntomas psicóticos.

La función de la rehabilitación cognitiva es ralentizar, frenar e incluso revertir, según las posibilidades clínicas, los déficits de las funciones cerebrales causados por distintas enfermedades y puede ser una intervención eficaz para mejorar el deterioro neuropsicológico en pacientes con psicosis.

Ayuda a detener la progresión del deterioro, así como mejorar el rendimiento cognitivo y funcional con el objetivo final de mejorar la calidad de vida del usuario.

Rehabilitación cognitiva

En esquizofrenia son varios los procedimientos de rehabilitación cognitiva que cuentan con apoyo empírico, entre los que destacan la Cognitive Enhancement Therapy (CET), que está enfocada a la mejora del rendimiento cognitivo del paciente en funciones cognitivas básicas y a intervenciones de corte más global desarrolladas para potenciar los recursos en aspectos vinculados a las habilidades perceptivas y cognitivas críticas para el desempeño social.

La Cognitive Remediation Therapy (CRT) es un procedimiento terapéutico estructurado desarrollado por T. Wykes y su equipo sobre la base de un programa original de Delahunty y Morice (1993). Está diseñado para abordar los déficits cognitivos vinculados a la esquizofrenia (atención, memoria y funcionamiento ejecutivo). Cuenta con mayor poder predictivo para el funcionamiento en la comunidad del sujeto.

Por su parte, la Integrated Psychological Therapy (IPT) se centra en un programa de abordaje comprensivo que va más allá de la actuación sobre la función cognitiva, incluyendo dentro del proceso de tratamiento un variado abanico de procedimientos de intervención psicosocial con la finalidad de lograr la validez de los cambios y que estos se generalicen a un nivel más comportamental.

Programas de psicoeducación

Los programas de psicoeducación son intervenciones psicoterapéuticas didácticas y sistematizadas que se han diseñado para informar al paciente y a sus familiares sobre la enfermedad y promover su afrontamiento de forma adecuada. Su objetivo es incrementar el conocimiento por parte del paciente y de sus familiares sobre la enfermedad y su tratamiento. Esto hace que disminuya la ansiedad sobre el diagnóstico y sus implicaciones asociadas, aumentando la sensación de control y mejorando el manejo cotidiano de la esquizofrenia.

Incide favorablemente en el número de recaídas y el funcionamiento psicosocial de los pacientes, mejorando los síntomas, aumentando la adherencia al tratamiento y reduciendo a su vez el número de hospitalizaciones.

Además, permite una mayor colaboración con los profesionales de salud mental. La administración sistematizada de información sobre los efectos secundarios de la medicación facilita su identificación y su comunicación a los miembros del equipo que tratan al paciente.

Cooperación familiar

También hay que considerar que la cooperación familiar puede reducir la carga de trabajo del equipo terapéutico y proporcionar vías alternativas de recuperación a través del propio soporte familiar, tal y como sugiere la literatura especializada.

La psicoeducación incide favorablemente en el número de recaídas y el funcionamiento psicosocial de los pacientes, mejorando los síntomas, aumentando la adherencia al tratamiento y reduciendo a su vez el número de hospitalizaciones.

Los programas específicos para el tratamiento de la esquizofrenia ayudan a realizar una mejor atención de cada paciente. Son útiles a la hora de tratar problemas concretos, ya que se diseñan exclusivamente para dichas cuestiones.

Atención especializada

Al especializar los programas ofrecidos en los diferentes centros se favorece un trabajo efectivo y dirigido a problemas concretos. Esto permite mantener una atención de calidad, más especializada y ofrecer una ayuda más dirigida.

Los programas dirigidos a la refractariedad o esquizofrenia resistente al tratamiento intentan obtener mejoras en pacientes que han sido tratados con tres fármacos antipsicóticos diferentes y no han experimentado una remisión o desaparición de los síntomas.

En estos casos se suelen utilizar tratamientos, como la clozapina, que se reserva a esta casuística, debido a los controles analíticos periódicos que se deben realizar. En otros casos de resistencia también se plantea el tratamiento con la terapia electroconvulsiva.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Ramón Coronas Borri, Benjamín Piñeiro Dieguez, José Sandín Hernández, Sara Galiano Rus, Ana Belén Rico del Viejo, Agustín Soler Iborte, Sarai Villa Hoz, Pedro Toledano Tortajada y Óscar Mauricio Reatiga Núñez.