Una investigación puesta en marcha desde el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC), con la participación del CIBERCV y el Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR), así como The Hopkins University (Estados Unidos), trabaja en el desarrollo de una terapia fotofarmacológica que podría reducir la lesión cardíaca tras un infarto.

El tratamiento más eficaz es la restauración del flujo sanguíneo para llevar oxígeno al área dañada en un proceso llamado reperfusión.

Terapia de reperfusión

Los avances en la terapia de reperfusión han mejorado enormemente la supervivencia de las personas que sufren un infarto agudo de miocardio. Sin embargo, muchos pacientes siguen teniendo una afectación importante del corazón y acaban sufriendo secuelas significativas que limitan su calidad y esperanza de vida y pueden conllevar la muerte.

"Por este motivo, nuestro proyecto investigará una terapia fotofarmacológica para administrar, de forma localizada, la dosis óptima de un nuevo tipo de fármaco cardioprotector regulado por luz, que puede activarse iluminando áreas específicas del corazón durante los primeros minutos de la angioplastia, el tratamiento primario que dilata el vaso sanguíneo obstruido. Este sistema puede evitar tratamientos prolongados, minimizando así los efectos secundarios", concluye el investigador.

Photoheart permitirá controlar el inicio y el término de la actividad farmacológica de manera precisa, evitando problemas de toxicidad y ayudando a restaurar el calcio y la contractilidad de los cardiomiocitos, reduciendo el tamaño del infarto y mejorando el pronóstico del paciente a largo plazo.

Este proyecto, que combina la síntesis de nuevas moléculas con actividad regulable por luz y el diseño de nuevos dispositivos con fibra óptica, puede abrir la puerta a un nuevo tipo de terapias completamente innovadoras, no sólo en el tratamiento del infarto agudo de miocardio, sino también en otras patologías que requieran un control preciso de la actividad de un fármaco.