Redacción, Madrid.-Los prometedores resultados que ofrecen las investigaciones que se están llevando a cabo en torno a la fibrosis quística (FQ) han abierto la puerta a la esperanza a los que la padecen, quienes en la actualidad tienen como única salida el trasplante pulmonar, una vez que su enfermedad ha sobrepasado los niveles más altos de deterioro.

No obstante, según señalan expertos en Neumología, el mejor horizonte para estos pacientes aparecerá el día en que las investigaciones en el campo de la terapia génica y farmacológica enfocadas hacia esta patología den sus primeros resultados.

En este sentido, los estudios al respecto han avanzado mucho en los últimos años, partiendo del conocimiento de que el origen de la fibrosis está directamente relacionado con las mutaciones de un único gen situado en el cromosoma 7, responsable de que las células epiteliales pulmonares y de otras partes del organismo dejen de producir una proteína clave para su normal funcionamiento.

En pruebas de laboratorio, ya se están utilizando distintos sistemas de transporte, entre ellos virus, con el fin de introducir genes normales en las células afectas del aparato respiratorio y corregir así el defecto, "aunque "tal como advierten los expertos- hasta ahora este objetivo sólo se ha conseguido de forma transitoria.

Según datos aportados por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), una de cada 25 personas es portadora del gen de la FQ. Por lo general, se trata de portadores asintomáticos, es decir, sanos. El problema se acentúa cuando los progenitores de un niño son ambos portadores, con la probabilidad de un 25 por ciento de que su hijo nazca afectado. de que éste sólo sea portador, un 50 por ciento. y de que sea sano y no portador, el restante 25 por ciento.

Unidades especializadas

El carácter multisistémico de la enfermedad hace conveniente el seguimiento de estos pacientes en unidades especializadas, donde son atendidos por un equipo de especialistas, entre los que se encuentran, neumólogos, gastroenterólogos, fisioterapeutas, etc., lo que en opinión del doctor Nicolás Cobos, experto en fibrosis quística y miembro de la SEPAR, "se ha convertido en uno de los factores que más ha contribuido al progreso en la supervivencia de los afectados".

El experto concluye que "aún deberán pasar algunos años para que las experiencias positivas en torno al tratamiento de esta patología se traduzcan en una terapia definitiva contra la enfermedad, aunque experiencias como las anteriormente expuestas constituyen la mejor prueba de que las investigaciones avanzan por buen camino".