La combinación de glucocorticoides inhalados más un beta adrenérgico de larga duración ha demostrado ser eficaz como terapia de mantenimiento y de rescate en el manejo del asma. Este tratamiento, conocido como terapia MART, es recomendado en las últimas guías clínicas en el mantenimiento del asma con un mismo dispositivo, tal como asegura la doctora Ana Sampayo Montenegro, facultativa en el Punto de Atención Continuada Casa do Mar, en La Coruña.

Por su parte, los doctores Fermín Leal Hernández y Pablo Sueiro García, del servicio de Urgencias del Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), consideran que la terapia MART “se ha convertido en la piedra angular del manejo de los pacientes con asma persistente, indicando el camino a seguir de cara a reducir la tasa de efectos adversos y mejorar la adhesión al tratamiento, entre otras muchas ventajas”.

La prevención de exacerbaciones en el asma es uno de los objetivos más importantes en el manejo y control de la enfermedad tanto para evitar el riesgo que supone para el paciente –especialmente en los casos más graves– como por el impacto sociosanitario y económico que conlleva la utilización de los servicios de Urgencias (tanto hospitalarios como de Atención Primaria), así como las bajas laborales. En este contexto, la doctora María Ángeles Tejedor Torres, del centro de salud Laguna de Duero, en Valladolid, explica que “la terapia MART reduce las exacerbaciones además de ser un tratamiento seguro y eficaz”.

En qué consiste la terapia MART

La terapia MART (las siglas del inglés: Maintenance And Reliever Therapy) proporciona una reducción de las exacerbaciones y un mejor control del asma, y consiste en un tratamiento de mantenimiento y rescate basado en un b2-agonista de acción prolongada (LABA) más glucocorticoide inhalado (GCI). El objetivo que se busca es obtener un efecto rápido broncodilatador y antiinflamatorio en la vía aérea.

La doctora Noelia Rabuñal Fernández, del servicio de Urgencias del Complexo Hospitalario Universitario A Coruña (CHUAC), en La Coruña, indica que la mayoría de los estudios realizados sobre esta terapia y que presentan mayor evidencia respaldan el uso de budesonida como glucocorticoide inhalado y el formoterol como b2-agonista de acción larga. “El formoterol unido a budesonida tiene una gran eficacia como medicación de rescate y de control”, indica Añade la doctora Tejedor.

En esa misma línea, los especialistas Leal y Sueiro constatan que “múltiples estudios previos (STEAM, STEP, STAY, COMPASS) han demostrado los beneficios de este enfoque en el tratamiento farmacológico del asma y plantean un cambio en el uso de varios fármacos y dispositivos frente a un único inhalador”.

Principales ventajas

A juicio de la doctora Sampayo, las ventajas que aporta la terapia MART se basan en que el beta adrenérgico usado, formoterol, tiene un efecto de acción de inicio rápido que al ser combinado hace que se precisen dosis menores de corticoides inhalados. “Además, al utilizarse ambos en un mismo dispositivo para terapia de mantenimiento y de rescate, se facilita al paciente su manejo al paciente e incrementa la adherencia”, subraya.

La especialista Nancy M. Luis Ramírez, médica del centro de salud Las Dehesas en La Orotava (Santa Cruz de Tenerife), añade que esa combinación está disponible tanto en dispositivos de polvo seco como de cartucho presurizado y cuentan con una dosis de mantenimiento fija. “Sólo se debe utilizar el inhalador de rescate si hay un empeoramiento de los síntomas”.

Clínicamente, la doctora Luis considera que la terapia MART conlleva “un menor riesgo de agudización requiriendo un menor consumo de glucocorticoides sistémicos y menos hospitalizaciones, además de mejorar levemente el volumen espiratorio forzado (FEV 1) y los despertares por asma, el control de la enfermedad y la calidad de vida”, asevera.

Qué dicen GINA y GEMA

Las últimas actualizaciones de las guías GINA y GEMA contienen las directrices sobre las que se fundamenta el manejo del asma persistente, un grupo de pacientes para quienes la patología respiratoria tiene una gran repercusión tanto a nivel funcional limitando su actividad diaria y su calidad de vida, como en relación a los costes socio-económicos que genera.

Según estas guías, resumen Leal y Sueiro, para el manejo del control del asma persistente se considera necesario el inicio de una terapia con un LABA más un GCI de base con dosis variables de este último, demostrando mayor efectividad que aumentar la dosis de GCI de forma individual o asociar pautas de rescate con un como b2-agonista de acción corta (SABA).

“La presencia de exacerbaciones, criterio distintivo para categorizar a un paciente en el grupo de asmático persistente, verá disminuida tanto su incidencia como las complicaciones asociadas a la misma gracias al inicio de la terapia en base a la combinación previamente mencionada”, señalan.

Como conclusión, ambos especialistas consideran que la terapia MART pone sobre el tablero la posibilidad de una herramienta a la hora de combatir el asma persistente, generando beneficios tanto a nivel personal del paciente en toda su esfera psico-social, como en la gestión de los medios y recursos destinados al tratamiento de esta patología.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores: María Ángeles Tejedor Torres, María Toucedo Vicente, Pablo Sueiro García, Fermín Leal Hernández, Jesús Guzmán Cortegoso, Nancy M. Luis Ramírez, Noelia Rabuñal Fernández, P aula González Díaz y Ana Sampayo Montenegro.