Los test de antígenos han vuelto a convertirse en imprescindibles ante la previsión de una nueva ola COVID-19. El aumento de contagios, tanto por gripe común como por coronavirus, han obligado a incrementar el uso de los dispositivos diagnósticos. Los contagios por COVID-19 han pasado de una tasa de 800 casos positivos por 100.000 habitantes el pasado 3 de octubre a los 1.900 apenas 20 días después. Así lo ha reflejado el Observatorio Complutense ANTICIPA-COVID-19 de Infecciones Emergentes.

Otro dato interesante conocido recientemente ha sido que el 49 % de la población española tiene intención de vacunarse contra la gripe en el año 2022. Este porcentaje aumenta hasta el 82 % en los mayores de 65 años, y alcanza el 93 % entre los profesionales sanitarios consultados. Estos han sido los resultados de la II Encuesta de opinión y percepción de la sociedad española de la enfermedad de la gripe, elaborado por GAD3 a un total de 2.219 personas.

Por su parte, Carolina Darias, ministra de Sanidad, ha hecho un llamamiento a la población para que se vacune contra la COVID-19 y la gripe. “Se está produciendo un previsible incremento de la incidencia de la gripe, por lo que es necesario proceder a la vacunación doble, de gripe y COVID-19”, ha recalcado.

Los test de antígenos

A pesar del incremento de los casos de coronavirus, que coexisten con los de la gripe común, las autoridades sanitarias no han aconsejado volver al uso de las mascarillas en lugares cerrados, salvo excepciones. Por tanto, y ante la más que esperada coexistencia de ambos virus, vuelven a cobrar protagonismo los test de antígenos.

La clave para realizar un diagnóstico certero y rápido de ambas enfermedades es contar con pruebas fiables y accesibles para toda la población. Cuanto antes se conozca el tipo de virus, antes se puede comenzar el tratamiento. De esta forma, se consigue un ahorro de tiempos y de recursos sanitarios.

Pruebas de diagnóstico POCT

Las pruebas de diagnóstico ‘Point of Care Testing’ (POCT, por sus siglas en inglés) se caracterizan por que pueden utilizarse en el punto de atención al paciente. Así, pueden estar disponibles en la consulta de Atención Primaria, en el centro laboral o, incluso, en el hogar de cada uno.

Estos test ofrecen información inmediata al médico o al personal sanitario para definir un diagnóstico; de esta forma, es posible comenzar cuanto antes el tratamiento. Debido a la crisis sanitaria causada por el virus SARS-CoV-2, en los últimos años se ha ‘popularizado’ el empleo de estos dispositivos.

Los test POCT también incluyen nuevas tecnologías de diagnóstico molecular rápido disponibles para el paciente. Estas innovaciones consiguen resultados equivalentes a la RT-PCR convencional, con una gran inmediatez y fiabilidad.

Ahorro en recursos sanitarios

Gracias a este primer cribado que ofrecen las pruebas de diagnóstico POCT, es posible reducir en gran medida la presión asistencial del sistema sanitario. De hecho, en la actualidad el paciente con COVID-19 asintomático o con síntomas leves apenas necesita hacer uso de los recursos sanitarios.

Estas pruebas diagnósticas son todavía más necesarias y útiles, si cabe, en los centros sociosanitarios donde se atiende a personas dependientes, mayores, inmunodeprimidos, etc. Realizar un diagnóstico precoz ayuda a tomar las necesarias medidas de prevención y aislamiento para evitar el contagio y una posible propagación del brote.

Diagnóstico en el punto de atención al paciente

En la actualidad ya existen diversas herramientas para realizar un diagnóstico precoz y certero de enfermedades como la COVID-19. De hecho, el profesional sanitario tiene a su disposición plataformas de pruebas respiratorias moleculares rápidas que ofrecen el diagnóstico en el mismo punto de atención al paciente. Gracias a la más moderna tecnología, es posible obtener resultados precisos en 13 minutos o menos tiempo. Esta rapidez y precisión en los resultados conlleva una agilización del proceso. Por ello, se produce una reducción de la presión asistencial y un ahorro de costes para el sistema sanitario, aparte de los beneficios que aporta al propio paciente.

 

Referencias: