El dolor pélvico crónico es común entre las mujeres y se asocia con una morbilidad y comorbilidades significativas. A pesar de ello, sigue siendo un trastorno poco conocido y comprendido. Los nuevos conocimientos sobre los mecanismos del dolor crónico, así como las estrategias para abordarlo de forma integral, fueron presentados y debatidos en el transcurso de un taller digital esponsorizado por Uriach, en el que participó el Dr. Francisco Nohales Alfonso, jefe de la sección de Ginecología del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia.

El dolor pélvico crónico es un dolor persistente percibido en las estructuras relacionadas con la pelvis que, a menudo, se asocia con consecuencias cognitivas, conductuales, sexuales y emocionales negativas, así como con síntomas que sugieren una disfunción del tracto urinario inferior, sexual, intestinal, pélvica o ginecológica. También se asocia con ansiedad y depresión, trastornos del sueño, alteración de la rutina diaria, disminución de la calidad de vida, ausentismo, discapacidad y costes de salud.

Algunos conocimientos recientes indican que, cuando se produce dolor como respuesta a un estímulo, se activan una serie de procesos que pueden causar un estado de hiperalgesia que se perpetúa a sí mismo, provocando un círculo vicioso difícil de romper. Por eso, ante un dolor pélvico crónico hay que investigar los distintos dominios del dolor y valorar qué órgano está desencadenando el dolor, determinar cómo responde la musculatura al dolor y si existe una centralización del mismo y, por último, averiguar qué consecuencias psicosociales tiene el dolor pélvico en la paciente (relaciones laborales, de pareja, etc.).

Según el Dr. Nohales, “el objetivo del tratamiento del dolor crónico es aliviarlo o adaptarse a él, y para ello es necesario un abordaje holístico que contemple desde medidas preventivas basadas en una mejora del estilo de vida, hasta la farmacoterapia, pasando por la fisioterapia y la terapia cognitiva”. Los tratamientos analgésicos clásicos suelen ir acompañados de efectos secundarios, por lo que requieren una especial atención a la hora de prescribirlos. Los nutracéuticos desempeñan un papel importante en el abordaje terapéutico del dolor pélvico crónico. En este abordaje integral, Tiobec Dol ha demostrado una mejora significativa en el tratamiento del dolor pélvico crónico.

Tiobec Dol es un nutracéutico que incluye ácido alfa-lipoico, el antioxidante más potente, palmitoilenatolamida (PEA) y extracto de mirra, que actúan de forma sinérgica ofreciendo un efecto neuroprotector, antiinflamatorio y analgésico, gracias a su acción en los receptores cannabinoides y opioides. Esta sinergia permite ofrecer una respuesta integral, actuando tanto en el origen como en la sintomatología del dolor, y sin efectos adversos.

Recientemente se ha publicado un estudio multicéntrico, en el que participaron 60 mujeres entre 20 y 39 años con dolor pélvico crónico, dismenorrea y dispareunia asociado a endometriosis, que recibieron dos comprimidos al día de Tiobec Dol durante 6 meses. La eficacia se midió mediante una escala visual analógica (VAS). Los resultados mostraron una reducción significativa del 33 % del dolor pélvico crónico, la dismenorrea disminuyó un 41 % y la dispareunia en un 23 % a los 6 meses entre las mujeres que habían recibido Tiobec Dol. No se observaron efectos adversos y ningún paciente abandonó el estudio.

Tiobec Dol es un nutracéutico que constituye una buena alternativa para el abordaje de las pacientes con dolor pélvico crónico.

Para más información, puede consultar el vídeo completo del taller digital en el siguiente enlace: Claves para el diagnóstico y tratamiento del dolor pélvico, con el Dr Francisco Nohales on Vimeo.

 

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