PREPARARACIÓN

» La preparación de los biberones requiere un previo y cuidadoso lavado de manos.

» Tanto biberones como tetinas deben lavarse concienzudamente.

» En primer lugar se enrasará el biberón con agua hervida o mineral apta para su utilización en la alimentación infantil (debe tener una concentración de flúor inferior a 1 mg/l y poca cantidad de sodio), en base a la dosis indicada por el pediatra.

» La proporción de agua y de leche es siempre la misma, sea cual sea la marca. A cada 30 ml de agua le corresponde un cacito de polvo raso y sin comprimir (cada cacito contiene 5 gramos). Posteriormente se agitará vigorosamente hasta su total disolución.

» Se dejará enfriar hasta los 37 °C, comprobando que se ha alcanzado esta temperatura antes de dar el biberón al bebé. Para ello puede verter unas gotas sobre el dorso de la mano, antes de dar el biberón, y comprobar que la temperatura de la leche es similar a la temperatura corporal. Especial precaución tenemos que tener si se ha calentado el biberón en el microondas.

CÓMO DARLO

» Una vez el biberón preparado y a su adecuada temperatura, debe tomarlo inmediatamente y, si no lo terminase, lo que sobre debe ser despreciado.

» El biberón se debe mantener en la inclinación necesaria para que la tetina esté siempre llena de leche y así evitar la ingestión de aire.

» Para comprobar si el agujero de la tetina es el adecuado, hay que poner el biberón boca abajo y observar cómo sale un chorro de leche seguido de un goteo constante.

RECUERDE

» Si se necesita preparar el biberón con anterioridad, éste se deberá conservar en frío hasta un máximo de 24 horas.

» Las latas de leche una vez abiertas deben permanecer bien tapadas, en lugar fresco y seco y desecharlas después de un mes.

» El número y la distribución horaria de cada toma debe ser ajustada por el pediatra a las necesidades particulares de cada bebé; las ingestas señaladas por el fabricante para cada edad son sólo orientativas.

» Hay que tener en cuenta que el bebé tomará lo que le apetezca y no se le debe forzar. Se irá aumentando la cantidad de leche a medida que lo vaya demandando.

» El mercado ofrece una gran variedad de modelos de tetinas de caucho o de silicona. Deben tener un orificio lo suficientemente amplio para que la leche gotee fácilmente, pero sin salir chorro con el fin de evitar el atragantamiento. Después de su uso han de lavarse con agua caliente y jabón.

» Hay que ofrecer agua al bebé, tanto en verano como en invierno, incluso durante el periodo de lactancia materna; él no la va a demandar.

Todo sobre el biberón...