“Reconozco que para mí 2020 ha sido el año más atípico que hayamos vivido como líderes de equipos. He aprendido muchas cosas y cambiado el orden de las prioridades durante este año y creo que nos van a servir para afrontar con más fuerza este 2021, que será un año mucho mejor”. Han sido las palabras de aliento de Rodrigo Gribble, general manager y corporate vice president en Novo Nordisk España. Y, desde diciembre de 2020, es el nuevo presidente de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk.

¿Cuáles serán las principales consecuencias de la crisis provocada por la COVID-19?

Si nos ceñimos a los aspectos puramente económicos, en España es preocupante el incremento de la tasa de desempleo, así como el déficit económico que ya estamos observando y que el Gobierno estima que será de alrededor del -10,3 por ciento del PIB en 2020, equivalente a 115.000 millones de euros; aunque hay otras estimaciones, como el AIReF que lo amplía hasta un -14 por ciento del PIB. Salir de estos escenarios será en parte gracias a la industria y a cada una de las personas participantes en el tejido empresarial, y al pequeño y mediano comercio. Mi opinión es que en España hemos actuado de la mejor forma posible, con buena voluntad y con alto compromiso de muchas personas. A veces se hacen comparativas entre países, pero las situaciones son tan distintas que es difícil comparar. Hoy en día parece que empezamos a ver la luz, porque llega la vacuna, y esperemos que esto facilite la recuperación del país y de la economía. Por primera vez, se ha visto claramente la relación directa que hay entre gozar de buena salud y que impacta altamente en la economía.

Hemos visto que quien se confía, lo paga. ¿Qué actitud debemos tomar? ¿Debemos estar siempre en guardia?

En aras de la responsabilidad, todos debemos ser precavidos, pero tampoco podemos quedarnos quietos. Es posible que, en el medio largo plazo, hayamos de enfrentarnos a situaciones similares y lo importante es saber gestionar dichas circunstancias adecuadamente. La lectura que podemos sacar es que hemos de ser valientes y seguir adelante.

¿Qué conclusión podemos sacar en el ámbito sanitario, en general?

Mis conclusiones son que el sector salud ha respondido con compromiso y entrega pese a sufrir una infrafinanciación histórica y un modelo de financiación que no le ha permitido tener la liquidez y flexibilidad financiera para poder realizar inversiones para cubrir esta sobredemanda tan inesperada. El impacto que tiene y tendrá esta pandemia no depende solo del comportamiento del virus y de la epidemiología, sino también de factores claves como las respuestas de gobiernos (no solo locales sino mundiales), el comportamiento de la población y el de las propias organizaciones. Como líder de una organización como Novo Nordisk, nuestra responsabilidad es estar cerca de los gobiernos, de los pacientes y de la sociedad. Por ello, asegurarnos de tener el suministro de productos básicos, equipamiento de los profesionales, así como la logística, para que no haya problemas de abastecimiento de productos como los medicamentos y los productos sanitarios, es algo en lo que estamos focalizados. Y de aquí podemos extraer aprendizajes para Europa en este sentido. Pero enfocándome en el mío propio, el aprendizaje que me llevo es que desgraciadamente estas situaciones extremas pueden pasar y tenemos que estar preparados. Así, la planificación, los planes de contingencia y el diálogo fluido de los equipos nos puede ayudar, tanto a nivel regional como nacional.

¿Cómo valora la respuesta de los profesionales sanitarios?

La labor de los profesionales sanitarios sigue siendo realmente admirable. No tengo palabras para expresar lo que están y han tenido que vivir y gestionar. Creo que los profesionales sanitarios españoles, pese a que son los que tienen los salarios más bajos de la Unión Europea, han desempeñado una labor extraordinaria difícil de premiar. Muchos pensarán que lo hacen por vocación, pero yo he visto que lo hacen por verdadero amor a la conservación de la salud de la población y los ciudadanos. He podido estar cerca de muchos profesionales y los ves tirar de energía y valentía, de decisiones difíciles, de compromiso; es admirable. Conozco a muchos médicos que no estaban en activo, porque estaban trabajando en nuestra industria, y también se han volcado con los pacientes, especialmente durante el funcionamiento del Hospital de Campaña de IFEMA. Esas son actitudes admirables y ejemplares de las que tenemos que aprender de esta terrible situación. En general, los que componemos este sector hemos tenido una actitud admirable y espero que sigamos.

¿Y el papel de los políticos?

No juzgo a los políticos. No quisiera estar en su situación. Es fácil juzgar lo que hace el otro cuando no tienes tú la presión sobre esa decisión en tus espaldas. A veces, damos por sentado que es fácil esta tarea y que nosotros lo hubiéramos hecho mejor, pero hasta que no te toca hacerlo no eres consciente de la dimensión real de la complejidad. No tengo suficiente información de calidad para poder hacer un juicio que aporte valor en este sentido. Solo sé que es un buen momento para reflexionar sobre el modelo de financiación de la Sanidad y si estamos financiando, si el porcentaje que representa del PIB es el adecuado y es el que se merece, algo tan importante como la salud y que es motor de la economía. En 2020 se invirtió un 7,6 por ciento del PIB y paradójicamente para el 2021 se va a invertir un 6,9 por ciento.

¿Es posible encontrar un punto medio entre la normalidad y la lucha con el virus?

Ha sido un tema muy debatido durante 2020. Debemos equilibrar una cosa con la otra. En particular, creo que la primera ola fue muy dura, nadie sabíamos realmente la dimensión que esto tomaría y lo bien o mal preparados y equipados que estaríamos para afrontarla. Todos tuvimos que quedarnos en nuestras casas. Durante la segunda ola, las cosas parecían que estaban más controladas y estábamos reduciendo algunas de las incertidumbres que antes teníamos, y pudimos preservar un poco mejor el impacto en la economía. Y quizá ahora vemos cómo el virus avanza rápidamente y surgen nuevamente nuevas incertidumbres a las que solo el tiempo nos ayudara a solventar. Aun así, es necesario encontrar ese equilibrio.

En toda esta situación, ¿cómo valora el papel de la industria farmacéutica?

Durante el año 2020 como industria hemos estado a la altura de las circunstancias para ayudar a los pacientes y la sociedad. Hemos trabajado con el Gobierno y con las diversas instituciones para trabajar de la mano en aquello en donde pudiéramos generarles valor, desde el cuidado del paciente, la información, el suministro, etc. Hemos tenido que reinventarnos todos juntos para mantener la actividad y seguir tratando a los pacientes que lo necesitaban. En este 2021, la situación seguirá igual, por lo que debemos centrarnos todos en el paciente. En la parte económica, nuestro papel es seguir trayendo innovación, seguir generando empleabilidad de calidad y seguir trabajando todos juntos para que la Sanidad mejore. Esto nos ayudará a generar empleo y a mantener la economía.  Hemos podido desarrollar varias vacunas eficaces y diversos productos que minimizan mucho los efectos de la enfermedad. Avanzamos poco a poco, pero la labor de la industria ha sido muy destacada.

Desde Farmaindustria se ha fomentado la imagen del sector farmacéutico como socio aliado del sistema, ¿cree que la sociedad tiene un buen concepto de la industria?

La sociedad, en general, sí; pero es aún más palpable en la relación de trabajo que hemos desarrollado con la Administración pública y el compromiso demostrado en momentos como el que estamos viviendo. Esto ha contribuido a que dicha relación sea más fuerte de lo que ha sido nunca.

¿Cómo valora las iniciativas de riesgo compartido?

Estoy a favor de cualquier medida que facilite el acceso de la innovación a los pacientes, eso va por delante. Cuando nosotros lanzamos un fármaco es porque contamos con la certeza, abalada por la ciencia, de que aporta valor. Todo este desarrollo en innovación es sufragado íntegramente con fondos propios, sin ningún tipo de ayuda pública y por años de trabajo en su desarrollo. Si queremos formalizar este tipo de modelos de compra, son soluciones muy viables, en las que tenemos que trabajar juntos. Para ello se necesita transparencia y una buena recolección de datos para generar evidencia en el día a día, y a veces tenemos que trabajar en poner los sistemas para que esto se dé. Considero que se trata de una buena solución, y espero que cada vez sigamos caminando juntos en esta dirección. Sin duda, tiene más sentido pagar por el resultado que produces y no por lo que dices que puedes llegar a producir, pero para ello hay que trabajar en el desarrollo tecnológico dentro de la Sanidad.

Durante estos meses se ha explicado a la sociedad en general el complicado proceso de desarrollo de un fármaco, así como el proceso de validación.

Sí, y lo valoro positivamente, porque nos permite que la población entienda mejor nuestra labor. Al final del día lo que más daño nos puede hacer es el desconocimiento. La COVID-19 nos ha permitido educar sobre nuestros procedimientos, el rigor y la recopilación de los casos adversos para asegurar el fármaco.

Cuando lleguen a España los fondos europeos, ¿cómo deberían emplearse?

La mejor forma de invertir los recursos será emplearlos para evolucionar, para formar una mejor Sanidad, para reforzar la educación, para ayudar al pequeño empresario a reinventarse. De esta situación tenemos que aprender para mejorar y realizar nuestro trabajo cada vez mejor.

¿Cómo ha afrontado Novo Nordisk la crisis sanitaria por la COVID-19?

En mi caso, me incorporé en septiembre como líder de la organización, pero el primer reto ha sido asegurar la salud de los empleados, paralelamente asegurar el transporte y la llegada de recursos, que con el cierre de fronteras se complicó. Para poder salir rápido al paso se aseguraron los procedimientos, con el objetivo de que los pacientes tuvieran su tratamiento. Seguidamente, como compañía vimos la necesidad de acompañar al paciente crónico en momentos de aislamiento. Nuestra empresa se concienció y buscó estar cerca del paciente crónico que por el contexto de COV paso a un segundo plano. El profesional sanitario estaba enfocado en la urgencia del COV, y nos dimos cuenta de que, desde el respeto, ellos también necesitaban un acompañamiento. Hemos intentado actuar de la mejor manera posible, y ha sido duro para todos. Creo que la compañía ha aprendido, ha salido reforzada y hemos aportado valor. Nuestra Fundación, la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk, también ha trabajado para asegurar que el paciente estuviera bien cuidado: desde alimentarse saludablemente hasta realizar ejercicio. Hemos desarrollado muchas iniciativas, pero yo recalco el valor de cada una de las personas que trabajan en la compañía. Cada una buscó la forma de aportar su grano de arena. Ha sido una experiencia dura pero muy humana, de la que con valentía y arrojo estamos saliendo adelante.

¿En algún momento la compañía ha tenido problemas de abastecimiento?

No. Desde el inicio nos aseguramos de garantizar el suministro al tiempo que construimos algunos stocks de seguridad.

¿Qué cambios o ajustes han tenido que realizar durante el último año?

Es un hecho que las cosas van a evolucionar, y que la tecnología cada vez juega un papel más importante. Afortunadamente, estábamos preparados, ya que como compañía disponemos de sistemas que nos permiten la comunicación tanto interna como externa con clientes y afiliados. Pero, en el futuro, la forma de contactar con los profesionales y la forma de trabajar con ellos también puede ser una alternativa, que se va a mantener en el tiempo. Y es ahí donde estamos enfocados. Debemos entender cómo cada uno de ellos quiere interactuar con nosotros y adaptarnos, para ofrecer la mejor solución para el profesional sanitario y, por tanto, para su paciente.

¿Y han recurrido más al teletrabajo?

La medida del teletrabajo lleva patente en la compañía desde hace tiempo. En concreto, cada uno de nuestros empleados puede trabajar dos días a la semana desde casa. El teletrabajo es una de las prácticas que ha salido reforzada y que vamos a mantener. Y sin duda, ha sido lo que nos ha permitido estar conectados, coordinados y seguros.

¿Cómo califica la política de recursos humanos de Novo Nordisk?

La diversidad es una de nuestras prioridades, está en nuestros indicadores. Yo soy muy partidario de entregar el trabajo a la persona más capaz, independientemente del género, etnia, cultura e ideología. Es algo que tratamos de medir, ya que nos ayuda a tomar las decisiones correctas, pero, afortunadamente, somos una empresa muy diversa. Es una de las conversaciones constantes y que tratamos de fomentar, ya no solo a nivel de género, sino también en el ámbito étnico y cultural. Somos una compañía que apuesta mucho por los valores de las personas como medio fundamental para crecer. Nuestros trabajadores tienen un gran sentido del orgullo, de pertenencia y el sentido de propósito. La compañía da empleo a más de 250 empleados en España. A pesar de la crisis, nosotros vamos a salir bien, vamos a lanzar nuevos fármacos que nos llevarán a aumentar la plantilla en un 7 por ciento. De igual forma, vamos a poder seguir ayudando a nuestros pacientes, y no solo eso, sino que además potenciaremos la generación de empleo, lo cual va a ser muy necesario para este año y la situación que afrontamos como país.

¿Cuáles son los principales proyectos para este 2021?

Trabajamos con dos focos estratégicos: nuestra misión es seguir trabajando duro para erradicar la diabetes y otras enfermedades crónicas, por lo que seguiremos trabajando en ello. Tenemos fármacos que están aportando mucho valor como semaglutida, que se lanzó hace 14-16 meses y que todavía ha de seguir beneficiando a muchos pacientes con diabetes tipo 2. También tenemos otros lanzamientos en el área de la diabetes que queremos celebrar este 2021, como será el primer oral de arGLP-1 para pacientes tipo 2. Además, acabamos de realizar lanzamientos en el área de hemofilia, que todavía por la pandemia no hemos podido testar. Nuestras expectativas se basan en seguir trabajando en estas áreas. Como compañía, queremos seguir creciendo, ya que tenemos un portfolio de productos que realmente tienen que ayudar a muchos más pacientes.

Los pacientes con diabetes tipo 2 dicen que se sienten menos considerados que los de tipo 1. ¿También lo perciben así?

Desafortunadamente, todavía hay más de cinco millones de personas con diabetes en España, por lo que tenemos mucho trabajo pendiente. En cuanto a los tipos 1 y 2, son distintos. El primero, al debutar a edades tan tempranas, e iniciar un tratamiento de manera temprana, hace que el paciente conviva y crezca más con la enfermedad y su tratamiento, por lo que les obliga a conocerse bien a ellos mismos y a su condición. En el caso de la diabetes tipo 2 que debuta a una edad más tardía, no se produce tanto aprendizaje, pero cada vez hay mejores tratamientos, como semaglutida, que ha demostrado beneficios en la reducción de glucosa, de peso y beneficios cardiovasculares. Hay muchas oportunidades todavía, y vamos por el buen camino. Cada vez hay más opciones terapéuticas mejores para todos nuestros pacientes, hay innovación, investigación, soluciones que van más allá del fármaco.

¿Cómo se puede conseguir el objetivo de reducir la incidencia de la diabetes?

Hay que trabajar en todos los aspectos, desde la prevención, que es fundamental. A veces no se le da la suficiente importancia, pero nosotros intentamos concienciar a la gente de que con hábitos de vida saludables se puede evitar el desarrollo de la enfermedad, en diabetes tipo 2. Por otro lado, es fundamental la identificación temprana, el diagnóstico y la adherencia al tratamiento. En diabetes existe un seis por ciento de pacientes que aún no está diagnosticado. Por ejemplo, uno de los factores que sí presenta relación con la diabetes es la obesidad, ya que el 40 por ciento de personas con sobrepeso puede desarrollarla. Por tanto, debemos trabajar con estos pacientes desde el principio.

¿Todavía se minimiza el riesgo de la obesidad?

La obesidad se debe considerar como una enfermedad en sí misma; de hecho, en el plan de la Unión Europea ya se considera como una enfermedad. En consecuencia, la gente desarrolla una mayor conciencia y busca mejores tratamientos. Hoy en día ya estamos trabajando con estos pacientes y con las autoridades para ver cómo juntos podemos detectarla antes y buscar una solución para evitar las consecuencias devastadoras que tienen en el paciente. Sería ideal evitar la enfermedad sin usar fármacos, porque quiere decir que la prevención está funcionando, pero lamentablemente esto no es lo que está sucediendo, por lo que, si es necesario, nosotros contamos con liraglutida 3 mg, y seguimos trabajando en la investigación de otros fármacos en fase 2, y podrían llegar a España en los próximos 2-3 años para ayudar a estos pacientes.

Otra de las áreas de Novo Nordisk es la relacionada con los problemas del crecimiento.

Tenemos un desarrollo importante en la hormona de crecimiento. En la actualidad no tenemos ninguna novedad a corto plazo en cuanto a fármacos, pero sí que podremos aportar innovación en los dispositivos en breve.

¿Y en el área de la hemofilia?

En el último año hemos lanzado dos fármacos, uno para hemofilia A y otro para B. Los pacientes afectados por esta patología han de recibir un tratamiento continuo, muchos de ellos deben administrarse el fármaco de manera diaria. Las principales evoluciones en este campo se basan en que los pacientes ya no han de administrarse el medicamento diariamente, sino que lo pueden espaciar en el tiempo. En consecuencia, consiguen una mejora en la calidad de vida.

¿En qué situación general se encuentra la investigación de Novo Nordisk?

Durante estos meses ha sido complicado mantener el foco en los tratamientos en desarrollo. Tenemos más de 35 ensayos clínicos y más de 50 centros trabajando en investigaciones para fármacos que podrían alcanzar la fase 3 en los próximos años. Para nosotros, la pandemia ha sido un reto logísticamente, porque al estar los hospitales colapsados y no poder monitorizar a los pacientes como es necesario, sí hubo ciertas dificultades. La verdad, y lo digo con mucha satisfacción, es que los equipos han estado a la altura y se han reinventado. Han mantenido la comunicación para evitar su paralización. Y si bien la COVID ha causado cierto retraso en la monitorización de nuevos pacientes, hoy por hoy los procesos vuelven a fluir.

¿Qué novedades esperan conseguir en los próximos meses o años?

En la parte de investigación, las novedades han de venir por el camino de los procedimientos a la hora de desarrollar el trabajo, para asegurar que toda la gente pueda trabajar con las medidas pertinentes. El área de desarrollo es una de las que menos se ha visto afectada, al no estar en España. Se ha trabajado mucho en la búsqueda de nuevas soluciones. Realizamos nuestros ensayos a nivel internacional, pero contamos con más de 50 centros en España, y este país es fundamental, ya que garantiza el rigor de estas investigaciones, debido a su buena organización sanitaria.

¿Cómo ha afectado la situación a la formación sanitaria?

Durante un periodo determinado los médicos han estado enfocados en combatir la enfermedad y ayudar a los pacientes. Por otro lado, las compañías hemos sido las encargadas de mantener a los sanitarios informados, hemos continuado con las formaciones. Esto es muy agotador, debemos encontrar un balance, en el que cada uno pueda escoger el canal por el que formarse. Los congresos también han evolucionado para adaptarse a las circunstancias.

¿En qué consisten los programas de liderazgo en Endocrinología?

Se trata de una serie de formaciones que ayuden a los endocrinólogos a preparase para ser los gestores sanitarios del futuro. Este tipo de crisis sanitarias vuelve a poner en el debate la gestión por procesos y las unidades de gestión clínica. Hoy por hoy, el endocrino es el punto de contacto con diversas especialidades, y queremos ayudarle a poder gestionar, liderar e innovar en el manejo del tratamiento, así como ayudar al resto de profesionales a tratar al paciente. Por eso queremos ayudarles y seguiremos invirtiendo en su desarrollo y en el desarrollo de sus capacidades, ya que, en definitiva, será un gran beneficio para los pacientes y la salud de todos.

¿Cuál es el papel del médico de Atención Primaria en el abordaje de la diabetes?

El médico de Atención Primaria es el primer punto de encuentro con el paciente, y es también quien lo ve más regular y potencialmente de forma más prolongada en el tiempo. Para poder hacerlo de una forma adecuada, el facultativo necesita una adecuada formación y un continuo desarrollo. Será determinante para que el paciente sea tratado de la mejor manera posible. Para el médico de Atención Primaria es siempre un gran reto, ya que ha de mantenerse actualizado ante múltiples enfermedades en el poco tiempo de que dispone.

En 2020 se ha hablado mucho del papel de la enfermería en el seguimiento del paciente con diabetes.

La relación que muchas enfermeras establecen con los pacientes es increíble, y eso para el paciente es muy reconfortante. La enfermera tiene un cuidado y un contacto directo con el paciente que hace que su labor sea fundamental. En muchas enfermedades crónicas, la enfermería tiene un papel fundamental. Le pongo un ejemplo simple, nosotros como otras empresas tenemos los GLP-1, que son fármacos inyectados, por lo que la enfermera necesita tomarse su tiempo para explicarle al paciente cómo tiene que administrárselo, ¡es una excelente labor! Y nuestro compromiso está en ayudar al personal de enfermería a que esta tarea sea aún más fácil. Pero, más allá de la educación y supervisión de cómo se ha de inyectar un fármaco, hay muchas otras cosas que realizan que son claves en el cuidado de los pacientes.

¿Qué proyectos destacaría de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk?

Apenas llevo un mes incorporado como presidente. Lo primero que hemos hecho ha sido revisar el trabajo realizado durante 2020 y ver los proyectos para el 2021. Los tres pilares fundamentales son el apoyo al médico para ayudarle en la investigación, la labor formativa del paciente y la sensibilización y educación sanitaria. Y lo que destacaría es la gran actitud humana que hay en el equipo y cómo está enfocado a ayudar profundamente a los pacientes y sus familiares para asegurar que el curso de su enfermedad sea más informada y más acompañada. Es una labor de responsabilidad no lucrativa hacia ellos, es una manera de demostrarle nuestra profunda entrega hacia ellos.

 

Nota de redacción:

Esta entrevista se realizó a finales de diciembre, principios de enero para el número de enero/febrero de la Revista EL MÉDICO.