La necesidad de consolidar la Atención Primaria (AP) como eje vertebrador de la Sanidad, el reconocimiento a la labor de los directivos en el proceso de transformación que vive este nivel asistencial y la necesidad de reforzar ese proceso con financiación y recursos humanos concretos, son algunas de las claves lanzadas en la mesa de consejeros de Salud celebrada en el XXII congreso nacional de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP), que arrancó el pasado miércoles en Sevilla.

El encuentro fue inaugurado por la presidenta de SEDAP, María José Avilés, en compañía de la delegada territorial de la Consejería de Salud y Familias en Sevilla, Regina Serrano Ferrero; la presidenta del comité organizador, María del Rocío Hernández Soto; y el presidente del comité científico, Luis Gabriel Luque Romero.

La primera sesión reunió a los responsables de las Consejerías de Salud de tres Comunidades Autónomas distintas, Extremadura, Galicia y Andalucía. La sesión pivotó en torno a las conclusiones de la encuesta realizada por SEDAP y la revista EL MÉDICO a los profesionales de Atención Primaria y evidenció la inquietud sobre cuestiones como la financiación, la atención a la cronicidad, los recursos humanos, problemas organizativos o la formación y la profesionalización de la gestión sanitaria.

Más inversión para Atención Primaria

El consejero de Sanidad y Servicios Sociales de Extremadura, José María Vergeles Blanca, explicó que, en relación con los presupuestos, las recomendaciones internacionales aconsejan destinar al menos un 25% a la Atención Primaria, cifra lejos de las inversiones reales si no se incluye el gasto farmacéutico. “Contamos con una inversión aceptable pero que se puede mejorar. Es importante además del cuánto, hacernos preguntas sobre el destino de las inversiones. La elaboración de proyectos para los fondos ‘Next generation’ son una buena oportunidad para que repensemos y tener más claro el para qué queremos las inversiones. Tenemos que asegurar unos presupuestos estanco muy determinados para la AP y tender a ese objetivo del 25% pero considerando muy bien el para qué”.

Por su parte, el consejero de Sanidad la Xunta de Galicia, Julio García Comesaña, aludió a la dificultad de determinar el alcance presupuestario de Atención Primaria teniendo en cuenta inversiones transversales como el gasto en farmacia o la informatización de la historia clínica. Así, destacó que “todas las CC. AA. se encuentran en situación muy similar”, y subrayó su apuesta por las “áreas de gestión integradas, con lo que la inversión de algunas tecnologías y recursos es difícilmente diferenciable si es para AP o para el hospital”. En definitiva, García hizo hincapié en considerar como idóneo “un modelo integrado que tenga un eje vertebrador en la AP y que favorezca la gestión de abajo a arriba”.

El viceconsejero de Salud de Andalucía, Serafín Romero, repasó algunas de las inversiones realizadas en los últimos dos años, pero recordó que “hay presupuestos que se han visto aumentados por inversiones del Fondo Covid y es necesario preguntarse qué pasará el año que viene”.

Planes estratégicos

Respecto a las necesidades de reforzar plantillas, los tres ponentes hicieron alusión a planes estratégicos o proyectos integrales de personal llevados a cabo en su territorio. En el caso de Extremadura, Vergeles mencionó la necesidad de que las gerencias de área sean más resolutivas, que favorezca el papel de los equipos de AP para hacer gestión y poder diseñar los equipos para ser eficientes y “salir de la demanda bloqueante”. Además, recordó que “el 68% de la población cree que las consultas no presenciales pueden ser muy útiles para determinadas cuestiones”; e insistió en la necesidad de considerar a la Atención Primaria, “el eje vertebrador del sistema y no su piedra angular”.

Por su parte, García Comesaña, reivindicó las estrategias de gestión de la sobredemanda que se han comenzado a implantar en su comunidad autónoma y la necesidad de coordinar bien, con planes de salud local, los recursos sanitarios a cada entorno determinado y los recursos sociosanitarios público y privados que lo componen.

Serafín Romero habló de empoderar la Atención Primaria y apuntó que “la crisis de la Atención Primaria es la crisis de la Medicina de Familia, que abarca un problema específico y supondrá años de transformaciones”. Ahí “influirá también la reposición por jubilaciones”, dijo. Asimismo, afirmó que “hay que reconocer, y no solo retributivamente, a los directivos de Atención de Primaria” y defendió que “debe haber equidad salarial en todo el territorio nacional para evitar fugas de profesionales intercomunidades”.

Cronicidad, enfermería y participación

El tercer bloque de la sesión apuntó a las impresiones detectadas en la encuesta sobre modelos de atención a cronicidad, como gran demanda estratégica. “Atendemos a una pirámide poblacional claramente envejecida y seguimos con una orientación asistencial a agudos en lugar de a crónicos”, indicó la presidenta de SEDAP, María José Avilés.

José María Vergeles lanzó varias reflexiones sobre esta necesidad prospectiva, que debe ir encaminada a la coordinación entre servicios sociales y sanitarios y orientada a promocionar la autonomía de la persona. “Desarrollar los cuidados de Enfermería es elemental para cualquier estrategia de crónicos; si no, no sirven los planes”. Además, también apunto a la farmacia comunitaria y a los servicios de atención farmacéutica como un elemento más de estas estrategias. En esta misma línea, García Comesaña apuntó que “el 90% de la carga en pacientes crónicos recae sobre la Enfermería” y sacó a colación la importancia de farmacia comunitaria y Enfermería en la adherencia terapéutica y evitar, en el sentido del gasto farmacéutico, “el sumidero de la no adherencia”.

Por su parte, el viceconsejero andaluz, Serafín Romero, apuntó que la asistencia a la cronicidad debe contar con una sintonía bien engrasada entre servicios sociales o sanitarios y diseñar planes de crónicos basados en el trabajo en equipo, ya que “las cosas por decreto e imposición funcionan mal”.

Los tres participantes de la mesa abogaron por las carencias actuales en la profesionalización de la gestión, especialmente en cargos intermedios, y la necesidad de formar para ello adecuadamente, una labor que no debe caer solo en las administraciones. Además, Serafín Romero defendió la apuesta política realizada en Andalucía para reforzar la figura del directivo con complementos retributivos variables en función de objetivos.

Por último, la sesión abordó algunas realidades inminentes, como la digitalización de los sistemas sanitarios y su implicación en la gestión o las iniciativas de participación de ciudadanos y asociaciones de pacientes en el diseño de las políticas de salud.