El apoyo de los jueces permitió realizar 902 trasplantes de órganos en 2020. Así se ha dado a conocer en las XXIII Jornadas de encuentro entre profesionales de la administración de Justicia y la comunidad trasplantadora. En concreto, de los 1.777 trasplantes de órganos de 2020 de personas fallecidas, en 315 ocasiones se requirió autorización judicial. La autorización judicial a la donación de órganos fue así concedida en el 97 por ciento de los casos.

Ampliaron los datos de los trasplantes de órganos en 2020 en función del tipo de donante. De esta forma, se requirió la participación judicial en el 20 por ciento de los donantes en muerte encefálica. También el 47 por ciento de los donantes en asistolia no controlada y el 12 por ciento de los donantes en asistolia controlada

Trasplantes de órganos en 2020 y autorización judicial

En lo que respecta a las actuaciones judiciales en estos casos, el pasado año se registraron 10 negativas judiciales a la donación, un 3 por ciento. Este reducido porcentaje de casos en los que se considera que la donación podría interferir con la investigación judicial se mantiene estable a lo largo de los últimos años.

El papel del juez en el proceso de las donaciones de vivo es indispensable. Los principales motivos suelen ser: un accidente, un posible homicidio o un fallecimiento no certificado en el que deba realizarse una autopsia judicial para determinar su origen. En el resto de supuestos, el juez de instrucción no interviene. Su participación se inicia tras la presentación de una solicitud de autorización por parte del coordinador de trasplantes.

En 2020, 270 personas fueron donantes vivos en España. Para este tipo de intervenciones también se precisa la participación de los profesionales de la justicia. Interviene el juez de primera instancia y sus acciones buscan comprobar que el consentimiento que otorga el donante para la extracción de uno de sus órganos es voluntario y libre.