Redacción, Madrid.-Un equipo de investigadores de la Universidad de Göteborg presentaron durante el Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana (ESHRE), celebrado recientemente en Madrid, una posible solución para que mujeres que carecen de útero y anhelan ser madres puedan finalmente lograrlo. Dicha solución pasaría por la implantación de un útero en las afectadas. Según estos expertos, la técnica en cuestión podría ayudar a casi un cuatro por ciento de mujeres estériles.

Los expertos suecos explicaron durante el evento sus investigaciones y hallazgo de esta técnica que, en principio, ha sido probada entre ratones. Su finalidad radica en la posibilidad de albergar embarazos tras la correspondiente inseminación, y la esperanza de que en un futuro no muy lejano ésta pueda ser aplicable a mujeres.

El profesor Mats Brännström, portavoz del equipo científico sueco, señaló al respecto que si bien existen anteriores experiencias relativas a este tipo de intervenciones, que datan de los años 60 y 70, con resultados positivos al lograrse nacimientos de seres vivos, hay que incidir en que éstas se basan en úteros replantados procedentes del propio mamífero. Ello significa que la nueva técnica presentada por el equipo que lidera Brännströn sería pionera a nivel mundial, al tratarse, en esta ocasión, de trasplantes de unos ratones a otros.

Durante la investigación que se está llevando a cabo, también se están intentando estudiar otros aspectos asociados al trasplante como son las causas del posible rechazo del órgano, o el plazo de tiempo máximo de que se puede disponer para realizar el injerto.

Respecto a este último punto, según las averiguaciones realizadas por el equipo de Brännström, lo más conveniente es llevarlo a cabo entre las 24 y 48 horas desde que el órgano ha sido extirpado de la posible donante, al menos en el caso de los ratones.

Los investigadores suecos piensan, finalmente, que los resultados de estas investigaciones pueden tener grandes repercusiones, ya que con este tipo de técnicas se podría ayudar a mujeres con malformaciones congénitas, que carezcan de útero o que éste esté defectuoso, y también a aquéllas que, debido a intervenciones de emergencia, lo hayan perdido o las que hayan padecido cáncer