Los trastornos del sueño pueden ser un síntoma precoz de la enfermedad de Parkinson. En algunos pacientes pueden desarrollarse antes que otros síntomas motores como los temblores o la rigidez, tradicionalmente más vinculados con la patología. Esta evidencia está avalada por diferentes estudios internacionales. Los mismos confirman los problemas de sueño como uno de los indicadores tempranos de esta enfermedad neurodegenerativa.

Así lo ha puesto de manifiesto María Cerdán, neuróloga de la Unidad de Trastornos del Movimiento del Complejo Hospitalario Santa Lucía-Santa María Rosell de Murcia. En concreto, en el marco de una jornada formativa organizada por la Federación de Asociaciones de Párkinson de la Región de Murcia (FEPAMUR), con la colaboración de AbbVie.

La experta también matizaba que el confinamiento ha provocado que un 41 por ciento de pacientes de Párkinson experimentase un empeoramiento de sus trastornos del sueño. Así lo concluía el estudio Covid & Parkinson. Cerdán aclara que este empeoramiento está vinculado con la falta de movilidad y ejercicio físico. No obstante, los trastornos del sueño se agravan a medida que avanzan los síntomas motores y que la enfermedad progresa.

La relación de los trastornos del sueño y el párkinson

En España, unas 150.000 personas padecen párkinson según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).  De los mismos, se calcula que 2 de cada 3 pacientes de Párkinson sufren trastornos del sueño.

Entre los más habituales se encuentran el insomnio, la hipersomnolencia diurna y las parasomnias, dentro de las que se engloba el trastorno de conducta del sueño REM. Este último se caracteriza por “la presencia durante el sueño REM de conductas motoras vigorosas asociadas con sueños de contenido desagradable. Afecta en gran medida a la calidad del sueño tanto del paciente como del compañero de cama, quien nota que el afectado da patadas y hace movimientos como de lucha. Incluso puede llegar a recibir golpes involuntarios”, argumenta María Cerdán.

Es importante que los pacientes conozcan la relación entre los trastornos del sueño y el párkinson. Esta información les va a permitir identificarlo de forma precoz y transmitirlo a su médico de referencia para buscar opciones terapéuticas adecuadas.