Factores como el envejecimiento

de la población y el

tabaquismo activo y pasivo,

que en la actualidad es responsable

de un 25% de las muertes

prematuras, serán factores

favorecedores de la prevalencia

de las patologías respiratorias.

Las perspectivas futuras también

indican que el urbanismo

creciente, el estilo de vida occidental,

el cambio climático y

otros factores medioambientales,

se asocian a un aumento

de las enfermedades respiratorias

en la mayoría de los países

occidentales, según ha manifestado

el doctor Julio Ancochea,

presidente de la Sociedad

Española de Neumología y

Cirugía Torácica (SEPAR).

En su opinión, se observa

que “la atención de enfermos

respiratorios crónicos se está

convirtiendo en un asunto de

primer orden para el sistema

sanitario español que debe

prepararse para atender la demanda

de este tipo de pacientes”.

El presidente de SEPAR

también destaca que “en los

últimos años pocas enfermedades

han supuesto un problema

de salud pública mundial

equiparable a la Enfermedad

Pulmonar Obstructiva

Crónica (EPOC) y al asma”.

El aumento de la prevalencia

de la EPOC se debe fundamentalmente

al aumento del

tabaquismo, al envejecimiento

de la población y la contaminación

atmosférica. Actualmente

más de un millón y medio

de españoles padecen esta

enfermedad que constituye la

tercera causa de muerte en España,

tan sólo superada por el

cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

En cuanto al asma, el Dr.

Eduardo González Pérez-Yarza,

especialista en enfermedades

respiratorias infantiles, asegura

que “el asma es la enfermedad

más frecuente en la infancia” y

advierte que “el número de niños

asmáticos aumenta en los

países desarrollados y su prevalencia

se ha duplicado en los

últimos 20 años”. Los más recientes

estudios hechos en España

sitúan el porcentaje de

niños y adolescentes afectados

entre el 8 y el 12%, con la

particularidad de que la mayor

incidencia se registra en las

ciudades.

Es importante recordar

además que las enfermedades

respiratorias crónicas se agudizan

en esta época del año a

causa de múltiples factores como

la proliferación de decenas

de virus que afectan al sistema

respiratorio, entre ellos la gripe,

y factores ambientales como la

contaminación atmosférica,

que contribuyen al aumento de

este tipo de patologías.

La gripe se activa en ambientes

fríos y es altamente

contagiosa. El virus queda en

el aire y se introduce en el organismo

sano por la nariz y la

boca, para extenderse por el

resto del cuerpo. Aunque la

mayoría de veces es casi imposible

prevenir el contagio, los

especialistas aconsejan salir a

la calle convenientemente

abrigado, beber mucha agua y

líquidos calientes y azucarados,

y protegerse la cabeza,

las manos y los pies con prendas

de abrigo.