La Comisión Europea ha aprobado trastuzumab emtansina como tratamiento adyuvante (después de la cirugía) en pacientes adultos con cáncer de mama precoz (CMP) HER2 positivo que tienen enfermedad residual invasiva en mama y/o ganglios linfáticos tras el tratamiento neoadyuvante (antes de la cirugía) basado en taxanos y terapia dirigida a HER2.

Comercializado por Roche como Kadcyla, la aprobación se ha basado en los datos del ensayo clínico KATHERINE muestran que trastuzumab emtansina redujo a la mitad el riesgo de recurrencia de recaída o muerte en comparación con Herceptin en adyuvancia (después de la cirugía).  A los tres años, el 88,3 por ciento de los pacientes tratados con trastuzumab emtansina no experimentaron una recaída en comparación con el 77,0 por ciento tratado con Herceptin, lo que supone una mejoría absoluta del 11,3 por ciento. El perfil de seguridad de trastuzumab emtansina fue consistente con el observado en estudios previos.

En palabras de Levi Garraway, Chief Medical Officer y responsable de Desarrollo Global de Productos de Roche, “el tratamiento óptimo es vital para todos los pacientes con cáncer de mama precoz, un estadio en el que es posible la curación. Esta aprobación de trastuzumab emtansina permitirá que muchas más mujeres con cáncer de mama precoz HER2 positivo reciban un tratamiento transformador que puede reducir el riesgo de que su enfermedad vuelva a aparecer o progrese”.

Cabe recordar que el objetivo del tratamiento neoadyuvante es reducir el tamaño de los tumores para ayudar a mejorar los resultados de la cirugía. El tratamiento adyuvante tiene como objetivo eliminar las células tumorales restantes en el cuerpo para ayudar a reducir el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer.  Las personas que tienen enfermedad residual después del tratamiento neoadyuvante tienen un peor pronóstico que aquellas sin enfermedad detectable.