La utilización de alprostadilo tópico no requiere de un programa específico de formación. Es suficiente con una detallada explicación por parte del médico prescriptor al paciente de los puntos clave en su aplicación. Estos son no romper la cadena de frío, atemperar antes de su aplicación y aplicar el producto en la punta del pene (meato).

Incluye un potenciador de la permeación para facilitar la absorción del alprostadilo a través del meato uretral.

Un ensayo clínico cruzado aleatorizado reciente ha mostrado que, en comparación con la vía de administración habitual, la aplicación directa del fármaco en el interior del meato uretral puede aumentar el grado de eficacia y confianza del tratamiento en los pacientes, sin aumentar la incidencia de efectos secundarios.

Intrauretral

Existe otra presentación de aprostadilo como un sistema transuretral unidosis, en forma de bastoncillo uretral estéril para su administración en la uretra masculina. Se introduce la cánula (1,4 mm de diámetro por 6 mm de longitud) lentamente en la uretra. Con esto, se consiguen erecciones suficientes para el coito en el 30-65,9% de los pacientes.

Intracavernoso

La administración intracavernosa de fármacos vasoactivos fue el primer tratamiento médico introducido para la disfunción eréctil. Según la invasividad, la tolerabilidad, la eficacia y las expectativas de los pacientes, pueden ofrecerse a estas personas inyecciones intracavernosas.

La erección aparece después de 5 a 15 minutos. Es necesario un programa de formación en consulta para que los pacientes aprendan la técnica de inyección. Se utiliza cuando fallan todas las alternativas de tratamiento.

Seguimiento

El seguimiento es importante para valorar la eficacia y la seguridad de cualquier tratamiento aplicado. También es esencial valorar la satisfacción de los pacientes, ya que el éxito del tratamiento de la disfunción eréctil va más allá de la eficacia y la seguridad. Los médicos deberán ser conscientes de que no existe un tratamiento único que se adapte a todos los pacientes.