Un estudio innovador del Hospital Infantil Ann & Robert H. Lurie de Chicago (Estados Unidos) ha determinado el umbral de una nueva medida de cicatrización temprana en el esófago de los niños con esofagitis eosinofílica (EoE), que permite la intervención inmediata durante la endoscopia para detener el daño adicional, según publican sus autores en la revista ‘Clinical Gastroenterology and Hepatology’.

La EoE es un trastorno crónico inmunomediado del esófago que afecta a adultos y niños con una prevalencia de 0,5 a 1 por 1000. Si no se trata, la inflamación crónica favorece la cicatrización del esófago y el desarrollo de anillos esofágicos y estenosis, que interfieren en el paso de los alimentos sólidos y pueden causar impactación (cuando los alimentos se quedan atascados en el esófago y no pueden desprenderse).

En el estudio se utilizó la Sonda de Impedancia Luminal Funcional Endoscópica (EndoFLIP) para medir el ‘índice de distensibilidad’, que es una medida funcional de la fuerza necesaria para abrir el esófago. Hasta ahora, la extensión del tejido cicatricial en el esófago sólo podía evaluarse visualmente durante la endoscopia, lo que dificultaba la detección de los primeros cambios y la intervención antes de que el daño se hiciera más extenso.

"Esto cambia la forma en que atendemos a los niños con EoE –asegura el autor principal, Joshua Wechsler, Director Médico del Programa de Enfermedades Gastrointestinales Eosinofílicas en el Lurie Children’s, becario de investigación CURED en el Lurie Children’s y profesor asistente de pediatría en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern–. Ahora, si la distensibilidad es baja, podemos dilatar el esófago durante el mismo procedimiento, y como podemos señalar exactamente dónde están las cicatrices, nuestra intervención es más específica y lleva mucho menos tiempo. Estamos viendo mejoras en los síntomas, lo cual es increíblemente emocionante".