E.P.- Los autores de un nuevo estudio, publicado esta semana en la última edición de la revista The Lancet (Lancet 2003; 361: 983-88), concluyen que el tratamiento de la infección vaginal leve durante el embarazo podría reducir el riesgo de aborto y nacimientos prematuros.

Las infecciones bacterianas leves de la vagina (que a menudo son asintomáticas) se asocian con un riesgo aumentado de aborto y de parto prematuro en mujeres embarazadas. Los autores de este trabajo, pertenecientes al Hospital Saint George de Londres (Reino Unido), evaluaron si el tratamiento con antibióticos a principios del segundo trimestre del embarazo, podría reducir estos riesgos.

En este estudio, se evaluaron 6.120 mujeres que acudían al hospital para su primera visita antenatal (entre 12 y 22 días de gestación). Se les realizaron exámenes de vaginosis y de flora vaginal anormal (un estado intermedio entre el medio ambiente normal y la flora vaginal anormal).

Alrededor de 500 mujeres que daban resultados positivos fueron asignadas a recibir o bien el antibiótico clindamicina (300 mg) o bien placebo, oralmente, dos veces diarias durante cinco días. Se comprobó que las mujeres que tomaron clindamicina registraron un 10 por ciento menos abortos o partos prematuros espontáneos.