Una colaboración internacional en la que participaron investigadores de la Universidad de Monash, en Australia, y la Escuela de Medicina Duke-NUS, en Singapur, ha hecho un descubrimiento inesperado sobre las células madre, el primero en el mundo, que puede conducir a nuevos tratamientos para las complicaciones de la placenta durante el embarazo, según publican en la revista ‘Nature’.

Células madre pluripotentes inducidas

Si bien es ampliamente conocido que las células adultas de la piel se pueden reprogramar en células similares a las células madre embrionarias humanas que luego se pueden usar para desarrollar tejido a partir de órganos humanos, conocidas como células madre pluripotentes inducidas (iPSC), el mismo proceso no podría crear tejido placentario.

Las iPSC abrieron el potencial para terapias celulares personalizadas y nuevas oportunidades para la medicina regenerativa, pruebas de drogas seguras y evaluaciones de toxicidad, sin embargo, se sabía poco acerca de cómo se fabricaban exactamente.

El equipo internacional, liderado por el profesor Jose Polo, del ARC Future Fellow del Biomedicine Discovery Institute de la Universidad de Monash y el Australian Research Medicine Institute, junto con el profesor asistente Owen Rackham, del Duke-NUS, examinaron los cambios moleculares por los que pasaron las células adultas de la piel para convertirse en iPSC.

Fue durante el estudio de este proceso que descubrieron una nueva forma de crear células madre del trofoblasto inducido (iTSC) que pueden usarse para producir células placentarias.

Este importante descubrimiento, que también incluye la experiencia de los tres primeros autores, el doctor Xiaodong Liu, el doctor John Ouyang y el doctor Fernando Rossello, permitirá realizar más investigaciones sobre nuevos tratamientos para las complicaciones de la placenta y la medición de la toxicidad de los fármacos para las células placentarias, que ha implicaciones durante el embarazo.

“Esto es realmente importante porque las iPSC no pueden dar lugar a la placenta, por lo que todos los avances en el modelado de enfermedades y la terapia celular que han provocado las iPSC no se tradujeron en la placenta”, apunta el profesor Polo.

“Cuando comencé mi doctorado hace cinco años, nuestro objetivo era comprender los aspectos básicos de cómo se fabrican las iPSC, sin embargo, a lo largo del camino también descubrimos cómo hacer iTSC”, recuerda el doctor Liu.

“Este descubrimiento proporcionará la capacidad de modelar la placenta humana in vitro y permitirá un camino hacia futuras terapias celulares”, añade el doctor Ouyang.

“Este estudio demuestra cómo al combinar con éxito herramientas experimentales y computacionales de vanguardia, la ciencia básica conduce a descubrimientos inesperados que pueden ser transformadores”, apostilla el profesor Rackham.

Los profesores Polo y Rackham señalan que muchos otros grupos de universidades australianas e internacionales contribuyeron al estudio a lo largo de los años, convirtiéndolo en un esfuerzo verdaderamente internacional.