Aunque algunas comunidades autónomas "se han puesto las pilas", los profesionales sanitarios siguen inmersos en esa travesía del desierto de la temporalidad. Ese es el guion común que comparten los representantes sindicales que participaron el pasado martes en la Jornada de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y Comité Ejecutivo Confederal, que ha tenido lugar en la capital hispalense. "El objetivo último es estabilizar la profesión y tener un concurso de traslados en el que el Sistema Nacional de Salud funciona al unísono", reivindicó, como puesta de largo, el presidente de CESM, Tomás Toranzo.  

La jornada tuvo como protagonista inicial, al celebrarse en Sevilla, con el caso andaluz. Para ello, contó con el subdirector general de profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS), Arturo Domínguez, que acudió en sustitución del hasta hace unas horas gerente del SAS, Mariano Marín, que había renunciado a su cargo tras la remodelación del gobierno andaluz que supuso la destitución del que fuera consejero de Salud, Aquilino Alonso.

Domínguez reconoció el retraso en la aplicación del acuerdo con los sindicatos, en mesa sectorial celebrada en diciembre, para convertir a 15.000 eventuales en interinos. "No contábamos  con los cuatro meses de retraso en el BOJA", indicó este representante del Gobierno andaluz, que señaló que por ahora se han aceptado ya 6.763 nombramientos. Así, confío en terminar ese proceso a finales de junio, aunque le rebatió el propio presidente del Sindicato Médico Andaluz, Rafael Carrasco, que  asegura que los hospitales ya han recibido indicaciones para ponerlo en marcha en septiembre.  

Además, el relato de Domínguez sirvió para reconocer que la administración autonómica cometió "abusos" debido, en primer término "pero no único",  a la crisis económica que llevó a que el Estado "aplicara en la primavera de 2012 una tasa de reposición que empujaba a la contratación de eventuales". "No hay nadie de este país que crea que nueve de cada diez profesionales de la sanidad desaparece", manifestó el representante de la administración andaluza, que puso como excusa la aplicación de estas medidas austeras "para saltarse" la norma "por necesidad". Aunque,  matizó "no todo fue por la crisis", al recordar que había una alta tasa de temporalidad en 2007.

En todo caso, además de explicar el caso andaluz, sí lanzó un mensaje a Madrid, al que pidió la "búsqueda del consenso" en el conjunto del Estado para acabar con la temporalidad. "Los eventuales no pueden sufrir las cuestiones que hemos hecho mal", reconoció Domínguez.

Y es que, en la temporalidad hay muchos sufridores. La jornada de hecho, sirvió para mostrar varios casos, además del andaluz. Por ejemplo, se habló del "abuso de eventuales" de la sanidad aragonesa. La vicerrectora general del CESM Aragón, Mercedes Ortín, realizó un repaso minucioso de la búsqueda de encontrar la estabilidad, sobre todo en facultativos especialistas, ya que en Atención Primaria "ha funcionado bien la bolsa". Ortín recordó todos los vaivenes para el reconocimiento de esta bolsa de eventuales, cuyo último capítulo es la negociación abierta entre la comunidad autónoma y el Estado, que en marzo recurrió la Ley de Salud de Aragón que posibilitaba la convocatoria de 1.483 plazas. "La macro OPE estatal está bien, pero en Aragón preferimos que nos dejen hacer nuestra propia OPE", reconoció Ortín.    

El caso de la comunidad de Madrid es distinto. El secretario general de AMYTS, Julián Ezquerra, criticó "el muro" que hay en la región para "evitar que nadie de fuera entre" como profesional sanitario en Madrid. "Sólo ha habido cuatro traslados desde 2001 y no hay bolsas, se contrata digitalmente", señaló Ezquerra, que dibujó un panorama desalentador en cuanto al reparto de fijos y temporales, que se agrava en la atención hospitalaria, donde hay un 43 por ciento de temporalidad, de los cuales el 22,9 por ciento son eventuales. Ante esta situación, apeló a mirar hacia adelante y ver que el 32 por ciento de la plantilla se jubilará en diez años para avisar que es necesario o la opción clásica, con OPEs masivas y abrir la puerta a los traslados. o una versión más innovadora, con un cambio de modelo o un concurso abierto y permanente.

El último caso que se abordó en la reunión fue el de la Región de Murcia. La secretaria técnica de Atención Hospitalaria de CESM Murcia, María José García, arrojó algo de luz a la vista de su acuerdo de consolidación de eventuales. El proceso permite la consolidación de 414 médicos en sus puestos de trabajo, aunque no todo es de color de rosa porque hay 200 eventuales que no consolidaron su puesto por no cumplir los requisitos.