La Sociedad Española de Medicina Interna ha publicado una guía para facilitar en tres pasos la valoración integral y el tratamiento individualizado de la obesidad, en el marco del Día Mundial de la Obesidad. En concreto, la misma está elaborada por el Grupo de Trabajo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de SEMI  como un documento-guía en formato infografía.

En la misma se resumen todos los aspectos que, desde el punto de vista de la especialidad de Medicina Interna, son claves. Estos tres pasos serían primero, su diagnóstico y estratificación. En segundo lugar, la evaluación de comorbilidades asociadas, como diabetes, enfermedad cardiovascular o apnea del sueño, entre otras. El tercero, realizar un tratamiento personalizado, que incluya un estilo de vida saludable. Esto pasa por apostar por ‘ejercicio físico en la obesidad’ con una propuesta semanal de entrenamiento.

En la elaboración de dicho documento han participado los médicos internistas Pablo Pérez Martínez y Maribel Pérez Soto, miembros de SEMI; y Felipe Isidro, miembro del Grupo de Ejercicio Físico de la Sociedad Española de Estudio de la Obesidad (SEEDO). Según los expertos, cabe recordar que, en España el 44 por ciento de los hombres y el 31 por ciento de las mujeres tienen sobrepeso. Todo ello supone alrededor de un 10 por ciento de gasto total en salud

Tres pasos para abordar la obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica compleja, que precisa de un enfoque multidisciplinar en el que el médico internista debe jugar un papel relevante. La atención a las personas con obesidad es una parte esencial de la visión integral que la Medicina Interna aporta a la persona enferma.

Pese a ello, la obesidad sigue estando infradiagnosticada e infratratada. Aun recordando que puede acarrear complicaciones de salud importantes, como diabetes, enfermedades cardiovasculares, EPOC, apnea del sueño o insuficiencia renal crónica (IRC), entre otras.

Estos tres pasos para la valoración integral y el tratamiento individualizado de la obesidad, recuerdan también la importancia de que la obesidad se entienda como una enfermedad metabólica y sistémica. Esto supone que necesita tratarse de forma multidisciplinar y personalizada. Asimismo, es necesario luchar contra el estigma social asociado a la obesidad.