E.P.- El Tribunal de Justicia de la UE se pronunció en contra de que los Estados miembros restrinjan la cobertura sanitaria o el derecho al reembolso de gastos sanitarios a aquellos pensionistas que precisen asistencia médica mientras se encuentran en Estados distintos al de residencia.

Los magistrados de Luxemburgo se pronunciaron acerca del caso del señor Ioannidis, un pensionista griego residente en su país, que tuvo que ser hospitalizado mientras se hallaba de visita en Alemania debido a una angina de pecho.

El afectado disponía en ese momento de un formulario E 111 (que da derecho a prestaciones por enfermedad en especie durante una estancia en otro Estado miembro) expedido por el Instituto de Seguridad Social griego (IKA). Posteriormente, solicitó a la caja de enfermedad alemana el abono de los gastos de hospitalización, con la intención de que el IKA se hiciera finalmente cargo de los mismos.

Sin embargo, cuando la institución alemana requirió al IKA el reembolso de los gastos, la administración griega se negó alegando que el paciente era un enfermo crónico y su empeoramiento no había sido repentino, por lo que no concurrían los requisitos de la legislación griega para conceder una autorización a posteriori de cobertura sanitaria en otros estados miembros.

El señor Ioannidis reclamó y obtuvo satisfacción, pero el IKA interpuso un recurso ante la justicia griega. Ésta, a su vez, pidió al Tribunal de Luxemburgo que se pronuncie sobre la compatibilidad con el Derecho comunitario de la normativa griega que exige para el reembolso de los gastos médicos de un pensionista en el extranjero, que el problema de salud se manifieste de forma repentina y requiera cuidados inmediatos.

En primer lugar, el Tribunal de Justicia señala que corresponde al juez nacional determinar si la asistencia dispensada al interesado fue programada y si su estancia en otro Estado miembro fue planificada con fines médicos, supuesto que la normativa europea supedita a un régimen de autorización previa (formulario E 112). En el presente caso, el juez nacional estimó que no sucedía esto.

Por lo que respecta a la asunción de la asistencia médica necesaria durante una estancia en un Estado miembro distinto del de residencia del asegurado, el Tribunal sostiene que el Reglamento nº 1408/71 establece diferencias entre la situación de los pensionistas y la de los trabajadores.

En opinión del Tribunal, el objetivo perseguido por el legislador comunitario es, en particular, favorecer la movilidad efectiva de los pensionistas al tener en cuenta su mayor vulnerabilidad y dependencia en cuestión de salud.

Por ello, la normativa comunitaria no supedita la asunción de la asistencia dispensada al pensionista durante una estancia en otro Estado miembro al requisito, aplicable en cambio a los trabajadores, de que el interesado necesite inmediatamente prestaciones durante dicha estancia.

En opinión del Tribunal de Justicia, el derecho a las prestaciones en especie que el reglamento garantiza a los pensionistas no puede limitarse únicamente a los casos en que la asistencia resulte necesaria debido a una enfermedad repentina.

En concreto, el simple hecho de que el pensionista padezca una enfermedad crónica ya conocida antes de su estancia no le priva del derecho a las prestaciones que requiere la evolución de su estado de salud durante la estancia.

Por otra parte, el Tribunal de la UE recuerda que el principio aplicable a la asunción así garantizada de los gastos médicos de los pensionistas en otro Estado miembro es el reembolso de los gastos a la institución del lugar de estancia por parte de la institución del país de residencia.

Sin embargo, declara a este respecto que si la institución del lugar de estancia se ha negado erróneamente a asumir las prestaciones y si la institución del lugar de residencia no ha contribuido como es su deber a facilitar dicha asunción, el asegurado está autorizado a obtener directamente de la institución del lugar de residencia el reembolso de la asistencia que tuvo que sufragar.

Este reembolso no puede además supeditarse ni a un procedimiento de autorización ni a la exigencia de que la enfermedad haya sobrevenido repentinamente.