Investigadores del Centro de Tratamiento de la Úlcera de Buruli (CDTUB) de Allada, en Benin, asegura que esta enfermedad incapacitante podría combatirse sólo con un tratamiento con antibióticos orales, siempre que se realice un control de los pacientes en régimen ambulatorio.

Así se desprende de los resultados de un estudio realizado por el profesor Ghislain Sopoh, doctorando en el Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de Amberes (Bélgica) y director del CDTUB.

Esta patología causada por una micobacteria que actúa provocando lesiones en la piel que pueden llegar a afectar incluso al hueso, sin embargo, si se detecta a tiempo, puede ser extirpada con cirugía menor gracias al uso de antibióticos.

Normalmente, se produce en regiones tropicales y subtropicales muy desfavorecidas, lo que favorece que la industria farmacéutica no encuentre ningún incentivo para desarrollar nuevos tratamientos.

Desde 2005, en Benin se estaba utilizando una terapia de combinación que incluía estreptomicina y rifampicina, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La novedad que introdujeron Sopoh y su equipo fue el análisis de una serie de patrones para identificar posibles factores de riesgo para desarrollar la enfermedad, observando que existen condicionantes ambientales, genéticos y de comportamiento que afectan a su desarrollo y condicionan su pronóstico.

De hecho, observaron que cuando se detecta precozmente la enfermedad no es necesaria la hospitalización de los pacientes, cuyas lesiones pueden ser tratadas en régimen ambulatorio con antibióticos. Asimismo, su posterior seguimiento también favorece un buen pronóstico de curación.

Los resultados revelan que esta enfermedad puede ser tratada tan sólo con un régimen de antibióticos orales, aunque todavía no se ha encontrado una solución para aquellos pacientes que presentan reacciones adversas o en los que la enfermedad se ha diseminado, causando osteomielitis.