Un ensayo clínico realizado por el Memorial Sloan Kettering Cancer Center (Estados Unidos) ha demostrado que los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU), guiados por resonancia magnética (MRI), pueden controlar el cáncer de próstata con menos efectos secundarios.

En los últimos años ha surgido una nueva estrategia de tratamiento conocida como terapia focal (ablación parcial de la glándula) para el cáncer de próstata considerado de ‘riesgo intermedio’, en su mayoría, tumores pequeños confinados en una zona de la próstata.

El ensayo de fase 2, dirigido por el cirujano de cáncer urológico Behfar Ehdaie, analizó un tipo concreto de tratamiento con HIFU, también llamado ultrasonido focalizado guiado por RM (MRgFUS), en hombres con cáncer de riesgo intermedio.

Control eficaz de la enfermedad

Este novedoso enfoque controló eficazmente la enfermedad en los pacientes y redujo en gran medida los efectos secundarios adversos del tratamiento. Esto sugiere que muchos hombres con cáncer de próstata de riesgo intermedio pueden evitar la cirugía, la quimioterapia y la radiación.

"Creemos que esta novedosa estrategia de tratamiento mejorará la vida de muchos pacientes con cáncer de próstata. Haciendo un paralelismo con la forma en que cambió el tratamiento del cáncer de mama hace 30 años, se podría pensar en la terapia focal como una lumpectomía masculina. En lugar de extirpar todo el tejido de la mama o la próstata, hemos aprendido que es seguro y eficaz tratar zonas específicas y reducir en gran medida la carga de los pacientes", ha comentado Ehdaie.

Los resultados del ensayo clínico, publicados en la revista científica ‘The Lancet Oncology’, representan un paso importante para que el nuevo método HIFU pase a formar parte del tratamiento generalizado del cáncer de próstata.

Cuando el cáncer está confinado en la glándula prostática, las principales opciones de tratamiento han sido tradicionalmente la vigilancia activa (seguimiento estrecho), la cirugía y la radiación. Pero los hombres que necesitaban cirugía o radiación solían tener efectos secundarios persistentes, como problemas urinarios y sexuales, que podían reducir la calidad de vida.

¿Cómo funciona el HIFU para el cáncer de próstata?

El HIFU es un tratamiento ambulatorio que dura unas dos horas. Los pacientes anestesiados se colocan en una máquina de RMN que cubre la mitad inferior del cuerpo. Una vez que la máquina toma una imagen de la próstata, los médicos delimitan la zona de tratamiento y aplican las ondas de ultrasonido focalizadas, guiadas por la RMN. Las ondas de ultrasonido proceden de diferentes direcciones y se cruzan para atacar y eliminar el cáncer calentando las células a más de 70 °C.

"Mientras se obtienen las imágenes, también se recibe información sobre la temperatura para asegurarse de que se tratan los puntos correctos. El paciente se despierta de la anestesia y se va a casa. No hay incisiones ni heridas que curar en el cuerpo. Hemos demostrado que el procedimiento es seguro para los pacientes, y que pueden volver a su actividad normal de inmediato", explica el doctor Ehdaie.