Durante el 17º Congreso de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha tenido lugar una mesa redonda sobre consumo de Alcohol, Drogas y Entorno, y un seminario sobre Ciberadicciones, en los que se ha puesto de manifiesto la necesidad de dotar a las consultas de Pediatría de herramientas de detección precoz y, una vez diagnosticado el problema, realizar la intervención correcta sobre el paciente y su familia.

Respecto a los datos, la última encuesta ESTUDES, del Plan Nacional sobre Drogas, establece que un 31,7 por ciento de los alumnos de educación secundaria de entre 14 y 18 años en España asegura haber realizado un consumo abusivo de alcohol, con prácticas como el binge drinking o atracón en los últimos 15 días. Además, el porcentaje de los que aseguran haber bebido en el último año supera el 75 por ciento.

Por otra parte, más de un 26 por ciento, además, admite haber realizado consumo de cannabis en los últimos 12 meses y, la edad de inicio para estas dos sustancias, además de para el tabaco, se sitúa en torno a los 14 años.

En estas adicciones ya no solo influyen las sustancias, también otras actividades. Así, el 21 por ciento de los adolescentes mantiene un consumo abusivo de internet y las redes sociales. Según los expertos, la evolución de estas “adicciones no químicas” es especialmente preocupante. No sólo internet o las redes sociales pueden convertirse en adicción, sino que surgen nuevos problemas derivados de un uso inadecuado o abusivo, como el teléfono móvil, WhatsApp o los juegos de azar. De hecho, hasta el 14 por ciento de los varones realiza apuestas online de manera habitual. “Sorprenden las altas prevalencias pese a ser una actividad restringida a mayores de 18 años”, señala Antonio Rial, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela.

La clave de la detección precoz

Antonio Rial insistía igualmente en que, para hacer frente a estos problemas, la detección precoz es fundamental. “El aluvión de preguntas relacionadas con las distintas conductas adictivas, que profesionales de Atención Primaria dicen recibir a diario, hace primordial la necesidad de trazar estrategias de actuación ante un problema de salud pública de este calibre”. De esta forma, según el experto, “parece necesario dotar a la comunidad científica de nuestro país de un compendio de herramientas validadas que permitan a los profesionales de la salud pública realizar con garantías la detección precoz de la problemática relacionada con el consumo de riesgo de nuestros adolescentes”.

En concreto, propone el sistema SBIRT (evaluación, intervención breve y remisión para tratamiento, por sus siglas en inglés), cuya principal referencia internacional es el Center for Adolescent Substance Abuse Research (CeASAR). Implantar este sistema en España “permitiría detectar los acuciantes problemas de adicciones que afectan a los adolescentes en sus fases iniciales”, asegura Rial. En paralelo, “contribuiría a encauzarlos, bien a través de un consejo o intervención breve basado en la evidencia, o bien a través de una ágil derivación a los servicios de salud correspondientes”.

Este sistema sólo se ha aplicado en España en el Principado de Asturias donde, en los siete primeros meses, se han realizado unas 7.000 intervenciones en menores de entre 10 y 13 años, pero aún no se dispone de resultados acerca de la efectividad. Además de los sistemas de detección temprana, en el Congreso de AEPap se ha abordado el tratamiento a seguir una vez diagnosticada la adicción.