Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad McMaster, en Ontario (Canadá) ha encontrado una nueva forma de interpretar los resultados de los análisis de sangre en pacientes que son investigados por embolia pulmonar, reduciendo la necesidad de tomografías computarizadas.

Este nuevo enfoque, publicado en ‘New England Journal of Medicine‘, trata de determinar los niveles de dímero D, utilizado para descartar la presencia de un coágulo de sangre. Los investigadores descubrieron que los niveles de dímero D son indicativos con una evaluación previa del médico

El equipo del estudio señala que los hallazgos son importantes ya que significan que muchos menos pacientes necesitan una tomografía computarizada (TAC), evitando la exposición a la radiación y el tiempo de permanencia en urgencias.

“El objetivo principal de las pruebas de diagnóstico para la embolia pulmonar es identificar qué pacientes deben ser tratados con agentes anticoagulantes y cuáles no”, señala el primer autor Clive Kearon, profesor de medicina en la Universidad de McMaster y especialista en trombosis de Hamilton Health Sciences.

“Cuando a un médico le preocupa la posibilidad de que exista una embolia pulmonar, la imagen de tórax con angiografía pulmonar por TC generalmente se realiza en la mitad de estos pacientes. Queríamos encontrar una manera de reducir la cantidad de tomografías computarizadas que deben realizarse”, añade.

Un total de 2.017 pacientes mayores de 18 años se inscribieron y evaluaron en el estudio, de los cuales el siete por ciento tenía embolia pulmonar en las pruebas de diagnóstico iniciales. La edad promedio de los pacientes era de 52 años, y el 66 por ciento eran mujeres.

Estos pacientes, y los de otros centros clínicos universitarios en Canadá, fueron evaluados desde diciembre de 2015 hasta mayo de 2018 y evaluados 90 días después.

De los 1.325 pacientes identificados por un médico de urgencias que tienen una probabilidad baja (1.285 de los pacientes) o moderada (40 pacientes) de tener una embolia pulmonar y que tuvieron resultados negativos de dímero D (es decir, menos de 1.000 o 500 nanogramos por mililitro (ng / mL) respectivamente), ninguno tuvo tromboembolismo venoso durante el seguimiento.

“Nuestros análisis muestran que la embolia pulmonar se descarta por un nivel de dímero D de menos de 1.000 ng / mL en pacientes con baja probabilidad, y por un nivel de dímero D de menos de 500 ng / mL en pacientes con probabilidad moderada. Esta forma de utilizar las pruebas de dímero D y la evaluación clínica redujo la necesidad de una tomografía computarizada en un tercio”, apunta Kearon.