Una investigación de prueba de concepto publicada en la revista ‘PLOS ONE’ sugiere que los perros de detección especialmente entrenados pueden olfatear las muestras positivas al COVID-19 con una precisión del 96 por ciento.

El equipo descubrió que, tras tres semanas de entrenamiento, los perros eran capaces de identificar fácilmente las muestras positivas al SARS-CoV-2, con una precisión media del 96 por ciento.

Sin embargo, su sensibilidad, o capacidad para evitar falsos negativos, era menor, en parte, según los investigadores, debido a los estrictos criterios del estudio: Si los perros pasaban por un puerto que contenía una muestra positiva, aunque fuera una vez, sin responder, se consideraba un "fallo".

Discriminar entre los pacientes reales

Los investigadores se encontraron con muchos factores que complicaban su estudio, como la tendencia de los perros a discriminar entre los pacientes reales, en lugar de entre su estado de infección por el SARS-CoV-2. Los perros también se vieron confundidos por una muestra de un paciente que dio negativo para el SARS-CoV-2 pero que se había recuperado recientemente de COVID-19. "

Las principales lecciones aprendidas del estudio, además de confirmar que existe un olor a SARS-CoV-2 que los perros pueden detectar, fueron que el entrenamiento futuro debería incluir un gran número de muestras diversas y que los perros no deberían ser entrenados repetidamente con las muestras de un solo individuo.