Se sabe que todos los trastornos mentales tienen una importante carga genética pero los factores de riesgo ambientales han sido menos estudiados. En esta línea, destacadas instituciones en todo el mundo encabezadas por el CIBER de Salud Mental (CIBERSAM) han elaborado un atlas que recopila numerosos factores de riesgo de trastornos mentales más allá de la genética. Todo ello mediante la búsqueda en bases de datos internacionales desde el inicio de estos registros hasta el 1 de enero de 2021.

El jefe de grupo del CIBERSAM en el Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Celso Arango, es el primer firmante de este relevante trabajo. Según el mismo el objetivo del trabajo es “contar con un punto de referencia para avanzar en la caracterización clínica y en la investigación, para expandir la intervención temprana y las estrategias preventivas para los trastornos mentales”.

El trabajo está publicado en World Psychiatry. En este estudio, además del CIBERSAM, han participado instituciones de Suecia, Reino Unido, Italia, Canadá, Estados Unidos, Alemania, Australia, Corea del Sur y Noruega.

Factores de riesgo de trastornos mentales

Los trastornos mentales encierran condiciones complejas de etiopatología incierta. Este trabajo ha registrado desarrollos exponenciales en la investigación. Así, se han identificado numerosos factores de riesgo de trastornos mentales no genéticos. Sin embargo, es importante recordar que asociación no significa causalidad. Es por ello que los investigadores advierten de que se necesitan más estudios de cohortes de recién nacidos vivos para estudiar factores de riesgo antes de que aparezcan problemas en la salud mental.

En cuanto a cuáles son los factores de riesgo de trastornos mentales destacan diferentes áreas. De esta forma, diabetes, depresión y aislamiento social, factores de riesgo para la demencia. Por otra parte, el sobrepeso antes y durante el embarazo está asociado con trastornos del espectro autista y de déficit de atención.

Para los trastornos psicóticos, los factores de riesgo más sólidos han sido el estado clínico de alto riesgo de psicosis, consumo de cannabis y adversidades en la infancia. En cuanto a la depresión, se establece asociación con la viudez, disfunción sexual, factores metabólicos. También con abusos psíquicos y sexuales en la infancia, tensión laboral, obesidad y alteraciones del sueño. Por último, solo se detecta un “factor protector” sólido: el ejercicio físico intenso frente al Alzheimer.