La presencia de plásticos en el medioambiente a nivel global es una es una realidad fruto de la actividad humana durante el último siglo. De esta forma, la descomposición de los plásticos en diminutas partículas (microplásticos) ha generalizado su llegada a todos los elementos: aire, tierra y agua. Aunque el 80 por ciento de estos microplásticos provienen de fuentes terrestres, su presencia se encuentra en todos los medios acuáticos del planeta.  Esto ha provocado también la presencia de microplástico en los pescados.

Así, su estudio, evaluación y prevención son ejes de investigación sobre los que trabaja la acuicultura española. En concreto, a través de la Asociación Empresarial de Acuicultura de España, APROMAR, se canalizan proyectos de innovación aplicada. Uno de estos proyectos de investigación ha sido realizado con el Centro Tecnológico de Acuicultura (CTAQUA). El mismo ha realizado un análisis sobre la presencia de contaminación por residuos plásticos en los peces procedentes de la acuicultura española.

Para ello, los análisis se llevaron a cabo en 15 lotes, cada uno de ellos compuesto por 10 individuos (150 peces en total). Los ámbitos de trabajo abarcaron los peces, las aguas y la alimentación en granjas de acuicultura de Andalucía, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Región de Murcia. Las tres especies protagonistas del estudio fueron dorada, lubina y rodaballo. También se analizó así el pienso y en las aguas donde se criaron estos ejemplares. Una vez fileteados los 150 pescados de la muestra, de la misma forma que se filetean para el consumo humano, fue procesada y se procedió a su análisis. La labor de los científicos ha permitido establecer que:  “No se han observado partículas microplásticas en ninguna de las 150 muestras de pescado analizadas en este estudio”.

Presencia de microplástico en los pescados

Aportaba datos más específicos sobre la presencia de microplástico en los pescados el director gerente de CTAQUA. “Los piensos utilizados para la alimentación de los animales de acuicultura pueden presentar trazas de estas sustancias. No obstante, se fabrican a partir de materias primas naturales, razón por la que en el estómago y en las tripas de los pescados pueden encontrarse, aunque en cantidades mínimamente detectables. Pero estas partes del pescado son siempre desechadas, ya que se consumen eviscerados. Es por ello que no hay riesgo alguno de que lleguen al consumidor los microplásticos por esta vía. Lo que se come es el músculo y la piel, y ahí no ha habido ningún positivo”.

El estudio comprueba así la ausencia de microplástico en los pescados. Asimismo, confirma que la Acuicultura de España, gracias a su riguroso proceso de producción, es uno de los sistemas más seguros y sostenibles de criar alimentos saludables y de calidad.