Un estudio clínico en fase I revela cómo el tratamiento con células madre estromales mesenquimales regula factores que impulsan la inflamación en pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). El estudio se ha publicado en la revista Stem Cells  Translational Medicine y aporta datos que ayudan en la creación de una nueva terapia.

La EPOC no tiene cura y empeora con el paso del tiempo, pero hay tratamientos para poder afrontarla. Los científicos han investigado cómo reconstruir el tejido pulmonar dañado por esta enfermedad. Y en este sentido, las células estromales mesenquimales (CEM) han reaccionado positivamente.

Células madre en roedores con EPOC

Estas células se encuentran en el cordón umbilical, la médula ósea, la grasa, los dientes y otros tejidos corporales. Segregan moléculas biológicamente activas que proporcionan beneficios en tejidos lesionados y alivian la inflamación crónica. Son un excelente candidato en la Medicina Regenerativa.

Inicialmente se trató con estas células a roedores con EPOC. Estos estudios demostraron que mejoraban la inflamación y reducían el efisema. A pesar de los buenos resultados no se han traducido en estudios humanos. Ello pone de manifiesto la falta de investigaciones mecanicistas en humanos para determinar el impacto de las CEM en la inflamación de la EPOC.

Los investigadores de este estudio expusieron hace tiempo que las infusiones de MSC son bien recibidas por los pacientes con EPOC. Además, reducen los biomarcadores asociados a la inflamación sistémica y el estrés oxidativo.

De duración determinada

En la investigación participaron doctores del Hospital Real de Perth y nueve pacientes con EPOC estabilizada. Todos fueron tratados con una infusión de CEM extraída de la médula ósea de donantes. Posteriormente se analizaron los perfiles de expresión génica de las células mononucleares de sangre periférica (PBMC) durante la primera semana.

Los resultados indicaron que las CEM disminuyeron importantes vías causantes de la enfermedad. Y también que los factores solubles derivados de las CEM pueden ser responsables de estos cambios. “Nuestra investigación también esbozó varios mecanismos paracrinos potenciales que pueden estar ejerciendo estos efectos. Ello demuestra el potencial terapéutico de los medios de cultivo de las CEM”, explica el doctor Yuben P. Moodley, jefe de la Unidad de Biología Celular del Instituto de Salud Respiratoria, médico consultor en materia respiratoria del Hospital Fiona Stanley y jefe del estudio.

Sin embargo, las conclusiones también mostraron siete días después que los efectos positivos de las CEM mermaron.

Este hecho coexiste con un estudio reciente realizado en pacientes con shock séptico que recibieron infusiones de CEM. Los niveles de inflamación disminuyeron de manera notable a las 12 o 24 horas tras la infusión. Luego tornaron a los niveles de referencia en los días posteriores. Estos efectos se deben, seguramente, a la rápida descomposición de las CEM tras la infusión intravenosa.

“Las células estromales mesenquimales son una terapia emergente para la inflamación crónica”, destaca el doctor Anthony Atala, editor jefe de ‘STEM CELLS Translational Medicine’ y director del Instituto de Medicina Regenerativa de Wake Forest. Los hallazgos del estudio son interesantes y proporcionan una visión novedosa de cómo las células madre trabajan para aliviar los síntomas asociados con la enfermedad crónica de las vías respiratorias en los pacientes”.