El asma y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) son dos enfermedades respiratorias que, hasta ahora, eran consideradas y tratadas como patologías muy diferentes. Ahora, un estudio español ha determinado 36 genes que pueden ser determinantes para el diagnóstico y manejo de pacientes con EPOC que, además, presentan aspectos característicos del asma. Se trata de una nueva enfermedad conocida como ACO, síndrome de superposición EPOC-asma.

Estos hallazgos son la clave para facilitar el descubrimiento de nuevas dianas terapéuticas para el tratamiento específico de los pacientes que tienden a presentar las características de ambas enfermedades respiratorias al mismo tiempo.

En palabras del doctor Joaquim Gea, jefe de Servicio de Neumología del Hospital del Mar, director de uno de los grupos de investigación del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas y catedrático de la Universidad Pompeu Fabra: “tenemos evidencia de marcadores del fenotipo que mezcla asma con EPOC (ACO), que se diferencia del fenotipo de EPOC aislada, y esto nos sugiere potenciales biomarcadores y dianas terapéuticas hasta ahora inexploradas”.

El nuevo estudio es una investigación multicéntrica liderada por neumólogos del Hospital del Mar y el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) en la que han analizado 25.221 genes de 60 pacientes de siete grandes centros hospitalarios: el Hospital del Mar, el Hospital 12 de Octubre, el Hospital Son Espases, el Hospital Clínic de Barcelona, el Hospital Virgen del Rocío, el Consorci Hospitalari Parc Taulí y la Fundación Jiménez Díaz.

A partir de ahí, se ha desarrollado una secuenciación de moléculas del ARN mensajero o transcriptoma de los pacientes para ver la expresión de los distintos genes y con qué intensidad. El siguiente paso fue comparar los resultados de los sujetos con EPOC y asma con aquellos que solo presentaban EPOC. Los datos evidenciaron hasta 180 genes diferentes entre los pacientes con EPOC y con ACO; y, de ellos, 36 presentaban más o mucha más actividad en las personas con el síndrome de superposición EPOC-asma. Estos son los que podrían derivar en nuevas dianas terapéuticas.

De los genes encontrados, más de la mitad no se habían relacionado antes con estas enfermedades ni con la alergia, tal como indican los investigadores. Los resultados del estudio fueron validados en los mismos pacientes con una segunda técnica de laboratorio y, además, en un segundo grupo de pacientes.

Identificación de biomarcadores

Hoy en día, el diagnóstico de los pacientes con ACO es complicado, se trata de pacientes que habitualmente presentan eosinofilia (recuento alto de eosinófilos) en sangre periférica, que han consumido o consumen tabaco o han estado expuestos a unos índices altos de contaminación y que presentan características de la EPOC y del asma.

Contar con herramientas que ayuden a mejorar el diagnóstico es el punto de partida para establecer tratamientos adecuados con o sin corticoides, así como buscar nuevos enfoques con terapias biológicas apoyados en los nuevos resultados que aporta este estudio.

Según explica el doctor Gea, estamos asistiendo a un cambio de paradigma en el abordaje de las enfermedades respiratorias. A su juicio vamos a pasar de los tratamientos actuales que buscan abrir los bronquios y dilatar los pulmones, a la inmunoterapia con tratamientos específicos dirigidos a las moléculas y las vías metabólicas que provocan estas enfermedades. Para ello, es fundamental contar con biomarcadores que permitan identificar nuevas dianas terapéuticas específicas.

El trabajo ha recibido el primer premio de trabajos sobre EPOC de la Asociación Latinoamericana del Tórax (ALAT) y un reconocimiento en la Barcelona-Boston Lung Conference, organizada por la Universidad de Harvard y la Universitat de Barcelona.