Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Ginebra (Suiza) ha evidenciado que sigue existiendo una “significativa” brecha de género entre el número de artículos biomédicos escritos por mujeres y los realizados por hombres.

La profesión médica ha cambiado significativamente en las últimas décadas, con una creciente proporción de mujeres médicas. Sin embargo, se enfrentan a enormes barreras a lo largo de su carrera: reciben menos financiación para investigar, y debido a ello tienen una progresión profesional más lenta que sus colegas masculinos.

La publicación de artículos científicos es crucial para todos los investigadores, ya que representa un papel importante en el proceso de promoción y avance profesional. “Las desigualdades de género en la publicación pueden ser una de las principales razones por las que los hombres siguen superando a las mujeres en los puestos de liderazgo académico”, aseguran estos investigadores en un artículo publicado en la revista ‘Family Practice‘.

Muchos estudios han examinado las desigualdades de género en el mundo de la investigación, pero solo se dispone de datos limitados sobre las revistas biomédicas generales. En este caso, los investigadores evaluaron la prevalencia de la primera autoría femenina en las revistas biomédicas generales y examinaron sus variaciones en una serie de características de los autores, los artículos y las revistas.

Los investigadores recuperaron 767 artículos seleccionados al azar publicados en 2016 en revistas de Atención Primaria de alto factor de impacto y de medicina interna general. Extrajeron los siguientes datos: autor (género, número de publicaciones y afiliación del primer autor), artículo (número de autores, número de participantes y diseño del estudio) y características de la revista (disciplina de la revista y factor de impacto en 2015).

DIFERENCIAS CON LOS HOMBRES INVESTIGADORES
En general, la proporción de mujeres como primera autora fue del 48 por ciento (366 artículos), pero la cifra fue significativamente mayor para las revistas de Atención Primaria que para las de medicina interna general (63% frente a 33%). En el análisis multivariado, las mujeres publicaron menos artículos, estuvieron más a menudo afiliadas a instituciones del mundo occidental (55% frente a 45%) y tuvieron más probabilidades de publicar estudios cualitativos.

Sin embargo, el estudio también evidencia que la proporción de artículos con una mujer como primera autora aumentó de 27 por ciento en 1994 a 37 por ciento en 2014 para seis revistas médicas de alto impacto, de 9 por ciento en 1992 a 29 por ciento en 2012 para las revistas de gastroenterología, de 12 por ciento en 1976 a 48 por ciento en 2006 para las revistas de dermatología, de 30 por ciento en 1989 a 52 por ciento en 2009 para las revistas de farmacología, y de 40 por ciento en 2001 a 58 por ciento en 2016 para las revistas de pediatría.

Las mujeres usaron métodos cualitativos para su investigación tres veces más frecuentemente que los hombres (mujeres 25% frente a hombres 8%). También son menos propensas a publicar ensayos (7% en comparación con 13%). “Esto puede deberse al hecho de que las mujeres reciben menos subvenciones de investigación y, por lo tanto, es menos probable que sean el investigador principal y/o el primer autor de estos costosos estudios”, argumentan los responsables del trabajo.